Un hombre de 36 años ha sido arrestado en San Sebastián como principal sospechoso de un delito de lesiones en el contexto de la violencia de género. La detención se produjo después de que agrediera a su pareja en una vivienda del barrio de Loiola. Ambos se trasladaron al Hospital Donostia para recibir atención médica, donde la mujer fue ingresada debido a las heridas sufridas.
Según informa el Gobierno Vasco, la alerta fue emitida alrededor de las seis de la mañana del pasado domingo. Desde el hospital, se notificó a la Ertzaintza que estaban atendiendo a una mujer que parecía haber sido víctima de una agresión por parte de su compañero sentimental.
Una patrulla de la policía se presentó en el lugar y la mujer, de 48 años y de origen latinoamericano, relató que los hechos ocurrieron tras una discusión con su pareja. Este le propinó varios golpes, especialmente en la cara y la cabeza. Inicialmente, ambos se trasladaron al hospital bajo el engaño de que las lesiones eran el resultado de una caída por unas escaleras.
Sin embargo, una vez que la mujer quedó a solas con el personal médico, reveló que había sido agredida por su pareja. Durante su declaración, también mencionó que el hombre la había amenazado en repetidas ocasiones para que no informara de la verdad y que, según sus palabras, en algunas ocasiones había sido forzada a mantener relaciones sexuales en contra de su voluntad.
El informe médico indicaba que la mujer iba a ser ingresada para realizarle pruebas y una valoración por parte de un especialista neurocirujano. Mientras tanto, los agentes identificaron al presunto agresor, quien se encontraba en la sala de espera del hospital, y finalmente fue detenido por un delito de lesiones en el contexto de la violencia de género.
Con la finalización de las diligencias policiales, el detenido será puesto a disposición judicial. Este caso pone de manifiesto la continua preocupación por la violencia de género en la sociedad vasca, un problema que las autoridades locales y el Gobierno Vasco están esforzándose por erradicar.
La violencia de género sigue siendo un tema de gran relevancia en la comunidad, y es crucial que las víctimas se sientan apoyadas y protegidas para que puedan denunciar estos casos sin miedo a represalias. La intervención de los servicios médicos y policiales en esta ocasión destaca la importancia de una respuesta rápida y efectiva ante situaciones de violencia, garantizando así la seguridad de las víctimas.
Finalmente, es fundamental que se continúe trabajando en la sensibilización y la educación sobre la violencia de género, con el objetivo de prevenir futuros casos y fomentar un entorno en el que todas las personas puedan vivir sin temor a ser agredidas. La lucha contra la violencia de género es un compromiso colectivo que requiere la participación activa de toda la sociedad.





























































































