En el corazón de Gipuzkoa, existen múltiples espacios donde la naturaleza brinda la oportunidad de escapar y disfrutar de su belleza. Uno de estos lugares es un parque que se encuentra a tan solo 20 minutos de Donostia. La creadora de contenido sobre turismo en Euskadi, Eloísa Patat, destaca este jardín, describiéndolo como un lugar «sacado de un cuento».
El responsable de este espacio es Iñigo Segurola, reconocido paisajista y jardinero famoso por su trabajo en el programa ‘Bricomanía’. Patat señala que este no es un jardín público común; se trata de una obra que abarca más de 20.000 metros cuadrados de naturaleza meticulosamente cuidada. En él, los visitantes pueden encontrar senderos, estanques y esculturas que enriquecen la experiencia.
El Lur Garden de Oiartzun es descrito como un «jardín de jardines», un lugar mágico que promete una experiencia única para quienes lo visiten. Sin embargo, es importante mencionar que durante los meses de invierno, el jardín permanece cerrado, reabriendo sus puertas a partir del 28 de marzo para aquellos que deseen disfrutar de su esplendor.
Beneficios del contacto con la naturaleza
Dar paseos por entornos naturales no solo ofrece un respiro del ajetreo cotidiano, sino que también reporta múltiples beneficios para la salud física, mental y emocional. En una sociedad cada vez más acelerada y tecnológica, salir al aire libre se convierte en una actividad valiosa para mejorar el bienestar general.
Caminar en la naturaleza es un ejercicio que fortalece el sistema cardiovascular, mejora la circulación y ayuda a mantener un peso saludable. A su vez, recorrer terrenos irregulares, como senderos en bosques o montañas, activa diversos grupos musculares, lo que contribuye a mejorar el equilibrio y la coordinación.
El aire fresco, característico de estos lugares, también favorece la capacidad pulmonar y ayuda a reducir el riesgo de enfermedades respiratorias. Entre los beneficios más destacados se encuentra el impacto positivo en la salud mental; diversos estudios han demostrado que pasar tiempo en entornos naturales disminuye el estrés, la ansiedad y la fatiga mental.
La tranquilidad que brinda la naturaleza ayuda a desconectar del ritmo acelerado de la vida diaria, reduciendo los niveles de cortisol, conocido como la hormona del estrés. Además, el contacto con espacios verdes mejora la concentración, la memoria y la creatividad, al ofrecer un descanso mental del entorno urbano y digital.
Otro aspecto significativo del contacto con la naturaleza es su efecto en el bienestar emocional. Pasear por un bosque puede generar sentimientos de felicidad y satisfacción, lo cual contribuye a mejorar el estado de ánimo. Asimismo, esta actividad favorece una mayor conexión con uno mismo y con el entorno, facilitando la práctica de la atención plena o mindfulness, lo que a su vez puede aumentar la sensación de paz interior y gratitud.
En conclusión, disfrutar de la naturaleza es una actividad que aporta beneficios físicos, mentales y emocionales. Esta práctica no solo mejora la calidad de vida, sino que también fomenta el bienestar general de las personas que la incorporan en su rutina. Sin duda, espacios como el Lur Garden de Oiartzun son el reflejo de cómo la naturaleza puede enriquecer nuestra vida diaria.






























































































