El reconocido periodista y presentador David Cantero ha decidido dar un giro a su trayectoria artística con la exposición titulada ‘Algo siempre es algo o siempre es algo’, que se puede visitar en La Central Art Gallery de Donostia. Esta muestra, que se inauguró el pasado viernes y estará disponible hasta el 11 de noviembre, ofrece a los visitantes una mirada íntima al mundo interior del autor, quien se aleja del bullicio mediático para adentrarse en una expresión más personal.
La exposición está compuesta por dieciséis obras que reflejan un «extraordinario mundo interior» que Cantero dice haber tenido desde su infancia. En sus propias palabras, «Veo cosas donde otros no las ven». Este universo artístico se manifiesta a través de capas de diferentes materiales como arena, yeso y carbón, que se combinan sobre tablas, transformándose en escenarios que representan tanto sueños como terrores. El proceso creativo del periodista se centra en la materia, donde comienza a vislumbrar figuras y escenas, algo que describe como si «me poseyera un ser que llevo dentro».
La esencia de la obra de Cantero no es ser analizada, sino experimentada. Según el artista, «No me gusta explicar lo que pinto, me cuesta muchísimo hablar de pintura. Para mí, el arte es una terapia personal, una forma de sacar cosas que ni yo mismo comprendo». En este sentido, el público es invitado a interactuar con las obras sin necesidad de un mensaje explícito, permitiendo que cada espectador sienta la obra en sus propios términos.
A pesar de su trayectoria en los informativos, donde su voz ha sido un referente a lo largo de los años, Cantero considera que su faceta como artista es completamente independiente. «Cuando estoy en el estudio me alejo absolutamente de todo, sobre todo de la vida real y de la actualidad, que me crispa. Pinto para refugiarme en un mundo más feliz», sostiene, reflejando cómo el arte se convierte en su vía de escape. No obstante, admite que compartir sus obras le resulta un ejercicio complejo, lleno de pudor y desconfianza.
El amor por el arte no es nuevo para Cantero, quien ha sido un apasionado de la pintura desde siempre, influenciado por artistas como Klee y Kandinsky. Su trabajo ha sido reconocido en ferias importantes como ARCO, donde algunas de sus piezas han encontrado nuevos propietarios. Para él, esta entrada en el mundo del arte es un paso significativo, pero no busca la fama. «Vender un cuadro no es lo importante. Lo esencial es que alguien sienta algo al mirarlo», afirma con humildad.
La paciencia y el respeto por el tiempo son elementos fundamentales en su proceso creativo. «Hay que dar tiempo y dejar que la materia hable, que se asiente, que se transforme bajo las manos y el ojo atento», explica, lo que denota un enfoque meticuloso y sensible tanto en su vida profesional como en su arte. Así, en esta exposición, la voz que ha informado al público durante años se transforma en un silencio que da paso a nuevas texturas y colores, invitando al espectador a sumergirse en un refugio donde lo cotidiano queda atrás.
David Cantero, a través de ‘Algo siempre es algo o siempre es algo’, abre una ventana a un mundo repleto de sensaciones y emociones, donde cada obra invita a una contemplación profunda y a una posible evasión de la cruda realidad. Con esta exposición, el artista proporciona a los visitantes una oportunidad única para experimentar un lado de su persona que ha permanecido oculto durante mucho tiempo, lleno de ritmo, cadencia y una verdad que trasciende las palabras.






























































































