Donostia acoge desde este miércoles y hasta el viernes el congreso internacional SAHMN 2026, que se centra en la nanomedicina. Organizado por el doctor Sergio Moya, un destacado investigador en el centro CIC biomaGUNE, el evento reúne a expertos de diversas disciplinas como la química, biología e ingeniería biomédica.
El escenario para este importante evento es el Palacio de Miramar, donde se compartirán los últimos avances en el campo de la nanomedicina, destacando especialmente las innovaciones en terapia génica. Según Moya, durante estos días se presentarán investigaciones clave que podrían definir el futuro del tratamiento del cáncer.
Entre los proyectos que se presentarán, algunos se enfocan en el desarrollo de terapias contra el cáncer utilizando vectores génicos supramoleculares, bacterias modificadas y nanomateriales. Asimismo, se abordará el desarrollo de sangre sintética mediante el uso de nanopartículas con núcleos de hemoglobina.
Investigaciones y Proyectos
Uno de los aspectos más destacados del congreso es la presentación del proyecto SUPRO-GEN. Financiado con fondos europeos a través de la acción Marie Sklodowska Curie, este proyecto busca diseñar nuevos vectores para terapias génicas contra el cáncer. Moya ha indicado que esta iniciativa tiene como objetivo reforzar la colaboración internacional en investigación y desarrollo, facilitando el intercambio de personal entre diferentes entidades.
El proyecto, que ha durado cuatro años y medio, también ha contado con la participación de universidades y centros de investigación de ocho países. La finalidad es crear vectores poliméricos de baja toxicidad que puedan sustituir a los vectores virales habitualmente utilizados, ofreciendo así un enfoque revolucionario en el tratamiento del cáncer.
Las terapias génicas son técnicas que buscan alterar o detener la expresión de genes específicos en varios tipos de cáncer. Para que estas terapias sean efectivas, es fundamental utilizarlas en vehículos que protejan el material genético y lo guíen hasta las células objetivo.
Estos vehículos se conocen como vectores. Aunque los vectores virales son muy utilizados, presentan limitaciones como su capacidad de carga y la dificultad de producción a gran escala. Por el contrario, los vectores no virales, aunque menos eficaces, son más seguros y más económicos de producir, lo que los convierte en una alternativa viable.
El avance que representa el proyecto SUPRO-GEN radica precisamente en el desarrollo de nuevos vectores que utilizan diferentes materiales con propiedades mejoradas, lo que continuará siendo objeto de estudio en el futuro. Este enfoque no solo apunta a mejorar la eficacia de las terapias, sino que también busca minimizar los riesgos asociados con los tratamientos actuales, abriendo nuevas oportunidades en la lucha contra el cáncer.






























































































