La reciente decisión de la Alcaldía de Donostia de revelar la nacionalidad de los detenidos por la Guardia Municipal ha generado un intenso debate en la ciudad. Esta cuestión fue abordada en la comisión de Servicios a las Personas, donde compareció el alcalde, Jon Insausti, para explicar la medida.
Desde la formación política EH Bildu, su portavoz, Juan Karlos Izagirre, ha criticado que Insausti no ha proporcionado razones claras sobre por qué se considera necesario comunicar el origen de los detenidos. Además, ha expresado que esta decisión mezcla de manera problemática los temas de migración y seguridad, y ha puesto en duda la existencia de una base científica que justifique la publicación de esta información. Para EH Bildu, esta acción rompe con un consenso que se ha mantenido durante décadas en torno a la seguridad y la convivencia en la ciudad.
Por su parte, el portavoz de Elkarrekin Donostia, Víctor Lasa, también ha manifestado su desacuerdo, calificando la medida de electoralista. Lasa ha subrayado que este debate no se centra en la seguridad, sino en la protección de los derechos ciudadanos y la dignidad, cuestionando la efectividad de la publicación de datos sobre nacionalidad para mejorar la seguridad.
El rechazo a la medida también ha llegado desde el PSE-EE, que forma parte del gobierno junto al PNV. Esta formación ha advertido que dar a conocer la nacionalidad de los detenidos podría reforzar prejuicios y no contribuir a la reducción de la delincuencia, alineándose así con las críticas de EH Bildu y Elkarrekin Donostia.
En contraste, el PP ha señalado que esta información debería haberse hecho pública desde hace tiempo y ha acusado al consistorio de haber cambiado de postura tras haber rechazado previamente esta idea en un pleno. Esta contradicción ha generado más tensión en el debate político local.
En una intervención reciente, el alcalde Jon Insausti ha vinculado la decisión con el modelo de la Euskal Polizia y la política de seguridad de Donostia. Ha insistido en que la ciudadanía demanda mejoras en la seguridad y ha defendido la transparencia como una forma de desactivar discursos negativos, afirmando que la sociedad de Donostia está preparada para conocer estos datos.
Insausti ha destacado que la ciudad es “pionera” en la implementación de patrullas conjuntas, así como en la obtención de datos sobre reincidencia delictiva. En este contexto, ha calificado la publicación de la nacionalidad de los detenidos como “un paso más” dentro de un modelo de seguridad más inclusivo y transparente.
La decisión de dar a conocer la nacionalidad de los detenidos plantea una serie de cuestiones sobre el equilibrio entre seguridad y derechos civiles. En un momento donde la percepción de la seguridad es un tema candente, el debate en Donostia refleja las tensiones y preocupaciones que muchas comunidades enfrentan al abordar temas de inmigración y criminalidad.
A medida que las discusiones continúan, se espera que las diferentes formaciones políticas presenten sus argumentos y propuestas para alcanzar un consenso que respete tanto la seguridad pública como los derechos de todos los ciudadanos. La situación en Donostia podría convertirse en un referente sobre cómo las ciudades manejan cuestiones complejas de seguridad e inclusión social.





























































































