El camino de Talaia, que conecta Donostia con Pasai San Pedro a través del monte Ulia, se encuentra actualmente cerrado debido a un deslizamiento de tierra ocurrido cerca del mirador de Kutraia. Esta decisión ha sido tomada por razones de seguridad, y se ha prohibido el acceso por esta vía hasta nuevo aviso.
Aquellos que se acerquen a la zona se encontrarán con paneles de advertencia que indican tanto el peligro como la prohibición de acceso. La interrupción del camino no es un hecho aislado, ya que en el pasado ha habido otras ocasiones en las que el acceso a Pasaia se ha visto afectado por desprendimientos de rocas y barro. En 2019, por ejemplo, el Ayuntamiento de Pasaia tuvo que llevar a cabo obras para estabilizar la ladera en la zona de Kalparra, tras incidentes similares.
En 2016, tras un periodo de intensas lluvias, el Paseo de Ondartxo también tuvo que ser cerrado durante varios días debido a la caída de piedras y tierra en el área. Este paseo, que sirve como una vía importante en la región, estuvo cerrado casi un año y medio, reabriendo finalmente en septiembre de 2021. A principios de marzo de 2020, la sección del paseo que va desde el club de remo hasta Albaola estuvo igualmente cerrada.
Además, en noviembre de 2022, la Autoridad Portuaria de Pasaia (APP) y el Ayuntamiento de Pasaia lanzaron una licitación para realizar obras en la carretera de acceso al faro de la Plata. Esta acción se tomó para prevenir nuevos desprendimientos luego de las intensas lluvias que se registraron en diciembre de 2021.
El cierre del camino de Talaia pone de relieve la vulnerabilidad de esta zona ante fenómenos meteorológicos adversos. El problema de los deslizamientos de tierra no solo afecta la movilidad de los ciudadanos, sino que también plantea retos significativos en términos de seguridad y mantenimiento de infraestructuras. En este contexto, la atención de las autoridades se centra en garantizar la seguridad de los peatones y la estabilidad de las laderas en la región.
El seguimiento del estado del camino y la implementación de medidas de seguridad adecuadas serán claves para evitar futuros incidentes. La situación actual dista de ser nueva, y es probable que se implementen soluciones a largo plazo para mitigar los riesgos asociados a este tipo de deslizamientos. Las autoridades locales y regionales están llamadas a actuar de manera eficaz para garantizar que los ciudadanos puedan transitar con seguridad por estas vías.
































































































