Recientemente, el sector turístico en Euskadi ha experimentado cambios significativos, según el último ‘Informe Perspectivas Turísticas’ elaborado por Exceltur. Este estudio revela que el número de viviendas turísticas cae un 8,9% en Donostia y un 2,4% en Bilbao en comparación con el año anterior. A pesar de esta disminución en la oferta de alojamientos, las ventas e ingresos turísticos se incrementaron un 4,2% en el primer trimestre de 2023, lo que muestra una clara recuperación en la demanda.
El informe de Exceltur, que agrupa a diversas empresas del sector, ofrece un análisis exhaustivo sobre la evolución del turismo a nivel nacional y en las diferentes comunidades autónomas. Incluye información sobre subsectores clave como el transporte, alojamiento y agencias de viajes, así como el impacto del comportamiento de la demanda en el contexto actual.
En el contexto de Donostia, se ha registrado un aumento del 2,1% en los ingresos hoteleros, mientras que en Bilbao, estos han disminuido un 3,7%. La comparación entre las costas de Gipuzkoa y Bizkaia también muestra diferencias significativas: mientras que los ingresos hoteleros en la costa de Gipuzkoa crecieron un 2,6%, en la costa de Bizkaia se produjo un descenso del 9%.
El informe también destaca la caída en la oferta de viviendas turísticas, que en Donostia se ha reducido a un total de 5.044, marcando una disminución del 8,9% respecto al periodo anterior. En Bilbao, el número de estas viviendas es de 4.528, lo que representa un descenso del 2,4%. Es importante señalar que el estudio no incluye datos de Álava ni de Gasteiz, lo que limita el análisis a las dos principales ciudades del País Vasco.
En cuanto a las previsiones para el segundo trimestre del año, el informe sugiere que se espera un aumento del 2,3% en las ventas y los ingresos turísticos en Euskadi, lo que podría indicar una tendencia positiva para el sector. Sin embargo, el contexto internacional también juega un papel crucial en la evolución del turismo, y Exceltur ha señalado el impacto del conflicto en Oriente Medio, que ha generado una «alta incertidumbre e intensa volatilidad en el comportamiento de la demanda turística.»
Finalmente, el informe aborda la cuestión de la moratoria de impuestos turísticos, proponiendo la necesidad de posponer la implementación de nuevas tasas fiscales que afectarían al sector. Se sugiere que esta moratoria podría evitar las complicaciones operativas y las cargas adicionales sobre un sector que ya enfrenta un notable aumento de costes. En el caso de Euskadi, la entrada en vigor de la tasa turística no se prevé hasta enero de 2027.





























































































