Este viernes por la mañana, los bomberos de San Sebastián presentaron su situación actual en la Comisión de Gobernanza de las Juntas Generales de Gipuzkoa. En su intervención, abordaron el alto número de intervenciones y la carga de trabajo que enfrentan en la zona, que es atendida por los parques de Donostia y Bidasoa. Los bomberos manifestaron una preocupación creciente por la necesidad de abrir un diálogo entre las partes implicadas, con el objetivo de discutir la posibilidad de integrar ambos servicios de manera consensuada, tal y como se establecía en el programa Gipuzkoa Babestu 20-30. Según ellos, la situación en Bidasoa es crítica, y cualquier solución no puede suponer una mayor carga para Donostia sin una planificación adecuada.
La portavoz foral, Irune Berasaluze, ha señalado previamente que la creación de un nuevo parque de bomberos en Aritzeta es una prioridad para la Diputación, aunque aún no se han concretado los pasos a seguir. Los bomberos de San Sebastián, que se expresaron de forma individual y sin conocer oficialmente la postura del Ayuntamiento, enfatizaron la necesidad de reflexionar sobre el modelo de servicio a adoptar. Destacaron que una unificación operativa debería ser considerada como un paso previo a una integración formal entre los servicios, siempre que se lleve a cabo mediante un diálogo estructurado y bien planificado.
La Diputación de Gipuzkoa gestiona actualmente ocho parques de bomberos en diferentes localidades del territorio. Estos incluyen a Zubillaga en Oñati, Bidasoa en Irun, Goierri en Ordizia, Kosta en Zarautz, Oria en Tolosa, Korosti en Legazpi, Arrate en Eibar y Urola en Azpeitia. En cuanto al parque de bomberos de San Sebastián, este se encuentra bajo la administración del Ayuntamiento de Donostia y atiende también a Hernani, Astigarraga, Usurbil, Urnieta, Lasarte-Oria, así como a varias zonas de Pasaia. Los representantes del cuerpo de bomberos subrayaron que asumir más carga en un servicio ya altamente demandado no solo afecta la eficacia, sino también la salud de los bomberos.
En su intervención, los bomberos argumentaron que el parque de Donostia maneja un promedio de siete intervenciones al día, muchas de ellas ocurriendo simultáneamente. Esta presión constante les ha llevado a advertir que cualquier intento de incrementar su carga de trabajo podría comprometer no solo su tiempo de respuesta, sino su bienestar físico y mental. «Estamos al límite, y asumir más responsabilidades sería quemarnos. San Sebastián no puede ir a peor, no nos lo podemos permitir», señalaron, enfatizando que no se puede dejar desprotegida su área de actuación.
Para ilustrar la gravedad de la situación, mencionaron un posible incendio en un edificio alto de San Sebastián, que requieren de al menos 14 efectivos para una intervención adecuada. «Claro que iremos donde se nos necesite, pero no podemos estar en todos los sitios a la vez», aseguraron, poniendo de manifiesto la importancia de gestionar los recursos de manera eficiente. En este contexto, también expresaron su preocupación por la salud de los bomberos, que sufren un estrés físico considerable cuando intervienen en múltiples emergencias a lo largo del día.
Los representantes de los bomberos hicieron hincapié en la urgencia de establecer un diálogo con el Gobierno Vasco y el Ayuntamiento de San Sebastián para definir el modelo de servicio que desean seguir en el territorio. Esta colaboración sería fundamental para detallar las implicaciones en cuanto a recursos y dotaciones necesarias para cada parque. La falta de coordinación podría poner en riesgo la atención de emergencias en la capital guipuzcoana, situación que resulta inaceptable para los bomberos.































































































