La consejera María Ubarretxena ha recibido fuertes críticas de la plataforma OPA Herri Plataformak, que ha convocado manifestaciones en diversas ciudades vascas, incluyendo Bilbo, Donostia y Gasteiz, para el sábado 18 de abril. Los organizadores argumentan que el derecho a la salud en la Comunidad Autónoma del País Vasco (CAV) se encuentra «seriamente amenazado». Este movimiento surge tras la aprobación, hace ocho meses, del llamado Pacto Vasco de Salud, que fue rechazado por sindicatos y organizaciones sociales.
Los manifestantes denuncian que, a pesar de los balances positivos que presenta el consejero de Salud, los problemas estructurales en el sistema de salud público siguen sin resolverse. Resaltan que los recortes, disfrazados como «planes de contingencia», han llevado al cierre de servicios, reducción de horarios y a una escasez de personal médico en muchos centros. Esto ha ocasionado un colapso en los servicios de urgencias y ha deteriorado significativamente la calidad de la atención.
La situación se ha vuelto crítica, con un aumento en la sobrecarga laboral del personal sanitario. Según las plataformas, más del 40% de la plantilla es temporal, lo que contribuye a un entorno de trabajo difícil y a una atención al paciente de menor calidad. Además, critican que las ofertas públicas de empleo (OPE) no están generando el empleo necesario para cubrir los puestos vacantes, lo que provoca que se recurra a horas extras en lugar de fortalecer las plantillas existentes.
Por otro lado, los convocantes de las manifestaciones subrayan que la privatización del sistema de salud avanza sin freno. Este año se estima que 500 millones de euros se destinarán a empresas privadas, mientras que no hay planes para recuperar los servicios que han sido externalizados. En este contexto, un tercio de la población ya cuenta con un seguro médico privado, lo que refuerza la percepción de que lo público se está debilitando en favor del sector privado.
Los movimientos sociales argumentan que la privatización beneficia a las empresas de salud, que se quedan con los servicios más rentables, mientras que la sanidad pública se ocupa de los casos más complejos y costosos. Esta situación, según los críticos, pone en riesgo la Atención Primaria, evidenciada por el incremento de las listas de espera, que pueden superar una semana para consultas generales y más de un año en especialidades concretas.
Ante lo que consideran una «campaña de propaganda sin precedentes» del consejero de Salud, Alberto Martínez, las plataformas abogan por un modelo de Osakidetza que sea «público, universal y gratuito». Defienden la necesidad de priorizar la Atención Primaria, asegurando que esta debe ser accesible y centrada en el paciente, con suficientes recursos para ofrecer consultas de calidad y continuidad en la atención por parte de los mismos profesionales.
Las manifestaciones se llevarán a cabo a las 12:00 en Bilbo, comenzando en el Sagrado Corazón, y en Gasteiz desde la plaza Bilbao. En Donostia, la movilización está programada para las 17:00, partiendo del Boulevard. Se espera que la ciudadanía participe en este llamado en defensa de la sanidad pública, en un esfuerzo por visibilizar los problemas existentes y exigir soluciones efectivas.






























































































