El Ayuntamiento de Donostia tomó la decisión en marzo de 2023 de suspender la concesión de nuevas licencias para hoteles y pisos turísticos, una medida que fue formalizada a finales de enero de 2024 con la modificación del Plan General de la ciudad. Esta acción ha generado preocupación en varios municipios de Gipuzkoa, pues existe el temor de que la presión por alojamiento se desplace hacia otras localidades. De hecho, esta semana el Ayuntamiento de Mutriku aprobó no conceder ninguna licencia para nuevos establecimientos turísticos durante el próximo año. Aunque los datos actuales indican que el traslado de la demanda a otros municipios es moderado, fuentes del sector hotelero advierten que «la onda expansiva llegará».
El freno en la apertura de nuevos alojamientos es una tendencia que se está expandiendo por Gipuzkoa, donde al menos diez municipios han comenzado a limitar las licencias para viviendas de uso turístico. Esta situación coincide con la inminente implementación de un impuesto turístico, que algunos ayuntamientos planean comenzar a cobrar este verano, siempre que se apruebe la normativa foral correspondiente en las Juntas Generales en junio. Una vez aprobada, la mayoría de las localidades tendrán seis meses para poner en marcha el gravamen.
El sector hotelero de Gipuzkoa ha mostrado un crecimiento estancado en los últimos años, con solo un incremento de dos hoteles, pasando de 311 a 313, desde 2023. Este estancamiento contrasta con los años previos, en los que el aumento era notable. A pesar de la pausa en la capital, algunas áreas costeras de Gipuzkoa han visto apertura de nuevos establecimientos, con un incremento de cuatro hoteles en los últimos años.
Un cambio significativo se ha observado en la reducción de altas de viviendas de uso turístico, que han comenzado a disminuir tanto en Gipuzkoa como en Donostia. Esta tendencia parece ser influenciada por la decisión de limitar las licencias en la capital, lo que ha llevado a otros municipios a adoptar medidas similares. Fuentes del Gobierno Vasco y de la Diputación de Gipuzkoa indican que, aunque no se han detectado movimientos significativos para buscar nuevos espacios de negocio, están atentos a cualquier cambio que pueda surgir como consecuencia de la suspensión de licencias en Donostia.
Las aperturas de nuevos hoteles en Gipuzkoa continúan siendo escasas. Según datos oficiales, solo se han registrado cuatro nuevos hoteles en dos años. Para 2026, se espera la apertura de un hotel en Errenteria y otro en Hernani, pero la mayoría de los ayuntamientos no tienen planes concretos para nuevas licencias. Errenteria, por ejemplo, solo cuenta actualmente con un hotel de 24 habitaciones, y la nueva apertura elevará su oferta hasta 106 habitaciones, lo que las autoridades locales consideran suficiente.
A medida que avanza el año, la situación de los hoteles en Gipuzkoa se muestra complicada. La suspensión de nuevas licencias en Donostia ha tenido un efecto dominó que ha llevado a otros municipios a aplicar restricciones similares. En localidades como Hondarribia y Zarautz, el interés por nuevos proyectos hoteleros se ha mantenido en un nivel bajo. En Pasaia y Hernani, tampoco se prevén nuevas licencias, lo que indica un estancamiento general en el sector.
La situación actual se agrava aún más con la prohibición de nuevas licencias para pisos turísticos en varios municipios, lo que se espera que cause una reducción en su número a lo largo de 2026. A finales de 2025, el número total de pisos turísticos en Gipuzkoa, que incluye a Donostia, superaba ligeramente el año anterior, pero se anticipa que esta cifra disminuya en el futuro cercano.
Donostia concentra un 65% de la oferta de pisos turísticos, con 1.223 unidades, seguida por Zarautz y Hondarribia. Sin embargo, la moratoria impuesta por el Ayuntamiento de San Sebastián ha llevado a que, por primera vez desde la pandemia, las altas de nuevos pisos turísticos sean menores que las bajas. Esta situación es diferente a la de otras provincias vascas, como Bizkaia y Álava, donde no se han observado cambios similares en el sector.
Algunos municipios, como Irun y Andoain, han visto escaso interés por construir nuevos hoteles, a pesar de que se han reservado parcelas para este fin. La situación refleja un panorama de incertidumbre en el sector, donde las oportunidades de negocio son escasas y los proyectos de construcción apenas se activan.
Con el horizonte del nuevo impuesto turístico y la continua presión sobre las licencias hoteleras, Gipuzkoa se enfrenta a un período de adaptación en su sector turístico. El impacto de las decisiones tomadas en Donostia parece que seguirá resonando en el resto de la provincia, marcando una nueva era para el turismo en la región.































































































