Un grupo de dieciséis asociaciones de la ciudad ha expresado su preocupación respecto al funcionamiento de los Presupuestos Participativos municipales. A través de diversas ediciones, estas entidades han manifestado que el modelo actual presenta «importantes carencias y efectos perversos». Como ejemplo, mencionan que una porción considerable de las partidas aprobadas se destina a tareas de mantenimiento, como la conservación de bidegorris, aceras, alumbrado público, y otras infraestructuras urbanas básicas.
Las asociaciones, en su mayoría vecinales, argumentan que este enfoque no resulta adecuado. Señalan que el mantenimiento de los servicios esenciales debería ser una responsabilidad del Ayuntamiento, gestionado de manera sistemática a través de los presupuestos ordinarios. Esta discrepancia ha llevado a muchas de estas organizaciones a dejar de participar activamente en el proceso, manifestando su desacuerdo con el modelo vigente.
Con el objetivo de mejorar la situación, las asociaciones han indicado que los Presupuestos Participativos no deben ser un «cajón de sastre» donde se deleguen responsabilidades que competen al consistorio. Proponen que estos fondos se utilicen para impulsar proyectos concretos que enriquezcan la ciudad. Además, consideran fundamental rediseñar el modelo de participación, sugiriendo que no se limite a un voto puntual, sino que evolucione hacia un proceso de construcción colectiva.
Las entidades también han resaltado que, a pesar de que existen criterios definidos para aceptar o rechazar proyectos, muchas decisiones son «arbitrarias e injustas». Aseguran que los proyectos son frecuentemente desestimados con base en interpretaciones subjetivas y argumentos poco sólidos. De este modo, se estima que el progreso en el desarrollo de la red de bidegorris y otras necesidades básicas de los barrios depende en gran medida de los Presupuestos Participativos.
Otro punto que ha generado inquietud entre las asociaciones es la falta de espacios reales para el debate y la priorización colectiva en el proceso actual. Critican que el reparto de recursos no responde a criterios equitativos, lo que perpetúa un modelo que consideran obsoleto. Las asociaciones que han firmado este manifiesto incluyen nombres como Kalapie, Egia Bizirik, y Parte Zaharrean Bizi, entre otros.
En resumen, estas organizaciones reclaman al Ayuntamiento un replanteamiento integral de los Presupuestos Participativos, con el fin de que su utilización sea más efectiva y justa. Instan a que se realicen estudios que analicen modelos de participación más eficaces, que realmente respondan a las necesidades de la ciudad y de sus habitantes. La búsqueda de un sistema que favorezca la construcción colectiva y el desarrollo equitativo es, según ellas, una tarea impostergable que debe ser abordada con urgencia.































































































