La concejala de Urbanismo Sostenible del Ayuntamiento de Donostia, Nekane Arzallus, ha expresado en la Comisión de Desarrollo y Planificación del Territorio que la situación para poder ofrecer vivienda en alquiler mediante el programa Alokabide se ha vuelto cada vez más difícil. Según Arzallus, «encontrar una vivienda en alquiler en Donostia es ‘muy complicado'». Este panorama se puede constatar al consultar a las inmobiliarias, que confirman la escasez de este tipo de inmuebles disponibles.
La falta de oferta se ha reflejado también en los datos de Alokabide. A lo largo de 2025, se retiraron 17 viviendas de la lista gestionada por la Agencia Pública de Alquiler, a pesar de las garantías ofrecidas a los propietarios en términos de pagos y posibles daños. En contraposición, se logró «retener nueve viviendas» cuyo contrato estaba en proceso de renovación y «se captaron otras seis».
Cuando se inquirió a los propietarios sobre las razones para retirar sus propiedades del mercado del alquiler, Arzallus indicó que la tendencia general ha sido optar por la venta en lugar del alquiler. «Se nos está haciendo muy cuesta arriba sacar más pisos en alquiler en Alokabide», añadió la edil en respuesta a una pregunta de Elkarrekin Donostia que se refería al Plan de Actuación de la Zona Tensionada.
La concejala del PNV también hizo hincapié en que, a pesar de que el Gobierno Vasco sostiene que no ha disminuido el número de viviendas disponibles en el mercado de alquiler debido a la Zona Tensionada, el Ayuntamiento tiene una percepción diferente, creyendo que sí ha ocurrido una reducción. «En Donostia es complicado encontrar un piso en alquiler», afirmó Arzallus, señalando que la incertidumbre es elevada y que los precios de las viviendas en Alokabide tienden a alinearse con los precios de referencia estipulados en el decreto de Zona Tensionada.
Respecto al impuesto sobre las viviendas vacías, la concejala recordó a la edil de Elkarrekin Donostia, Arantza González, que el Ayuntamiento ya aplica el IBI al máximo en este tipo de inmuebles. «Cuando contemos con el padrón del IBI, estudiaremos la posibilidad de establecer el canon», anticipó.
Finalmente, Arzallus subrayó que la posibilidad de declarar la caducidad de uso de las viviendas como alojamientos turísticos va más allá de las competencias que posee el Ayuntamiento. «El Ayuntamiento no tiene capacidad legislativa para poder hacerlo», concluyó la concejala, dejando claro el desafío que representa la situación actual del mercado de alquiler en Donostia.





























































































