Álex Remiro, portero de la Real Sociedad, ha expresado su satisfacción y orgullo tras alcanzar los 300 encuentros oficiales con el club, un hito que celebró tras la victoria (3-1) contra Osasuna en Anoeta el pasado domingo. Remiro reflexionó sobre su decisión de unirse a la Real, destacando la importancia de su trayectoria en el equipo y cómo ha evolucionado desde su llegada.
Durante estos seis años y medio en Donostia, el guardameta ha vivido momentos memorables, jugando en diversas competiciones como la Liga, la Copa del Rey y la Champions League. A lo largo de su carrera en la Real, ha participado en 238 partidos de Liga, 29 de Europa League, 25 de Copa del Rey, 8 de Champions y 1 de Supercopa. Sin embargo, su futuro en el equipo es incierto, ya que no ha renovado su contrato, el cual finaliza en 2027, y ha decidido posponer cualquier negociación hasta concluir la temporada actual.
Remiro ha señalado que uno de los aspectos que ha facilitado su adaptación es el ambiente en el club y la acogida que reciben los nuevos jugadores en Zubieta. A pesar de tener otras ofertas en 2019, eligió la Real Sociedad por el proyecto que le presentaron y el deseo de crecer como futbolista. En su opinión, tanto la ciudad como el club le proporcionan un entorno ideal para desarrollarse, afirmando que considera a Donostia como «mi casa».
El portero, que cumplirá 31 años la próxima semana, reflexionó sobre sus mejores paradas durante estos encuentros, recordando especialmente una intervención realizada al inicio de su carrera, cuando evitó un gol de Giménez del Atlético de Madrid en Anoeta. También destacó otras paradas importantes que realizó en Villarreal, Sevilla y ante Lewandowski esta temporada.
Con respecto a sus ambiciones, Remiro manifestó su deseo de conseguir un título con la Real Sociedad. El próximo desafío será la final prevista para el 18 de abril en Sevilla. «Estamos muy agradecidos por la ilusión que nos transmite la gente, y estamos igualmente motivados», expresó el guardameta. Remiro mantiene una firme creencia en las capacidades del equipo para lograr algo histórico y considera que es un aliciente para todos los jugadores.
En resumen, el portero de la Real Sociedad ha dejado claro que su trayectoria en el club ha superado sus expectativas, y que está agradecido por todo lo que ha recibido en su tiempo en Donostia. A medida que se acercan importantes desafíos en la temporada, su compromiso y deseo de alcanzar la gloria junto a su equipo son palpables.






























































































