Una representación de Mundukide Fundazioa de Arrasate y ASETT ha estado presente en el 14º Encuentro Nacional del Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), que tuvo lugar en Salvador de Bahía, Brasil, del 19 al 23 de enero. Este evento atrajo a más de 3.000 delegados de diversas regiones del movimiento, así como a representantes de 22 países, quienes se encargaron de definir las futuras estrategias organizativas del MST.
La reunión se desarrolló en el Parque de Exposiciones Agropecuarias, y consistió en una variedad de actividades que incluyeron plenarias, debates políticos, formación ideológica y eventos culturales. Este enfoque permitió un intercambio enriquecedor entre los participantes, quienes compartieron experiencias y conocimientos.
Desde Mundukide, se subrayó la importancia de la intervención de su máximo dirigente, João Pedro Stedile, quien puso de relieve la presencia constante de la organización en Brasil durante las últimas dos décadas. Stedile destacó el papel crucial que ha tenido Mundukide en el fomento y consolidación de la estructura cooperativa del movimiento. Además, enfatizó la necesidad de avanzar en estrategias colectivas que apunten hacia una Reforma Agraria Popular y un modelo de producción campesina que sea tanto sostenible como soberana.
El apoyo de diversas cooperativas y organizaciones ha sido fundamental para el desarrollo de estos proyectos. En este sentido, se mencionaron nombres destacados como MONDRAGON, Fagor, Danobat, Ulma, Maier, Batz, Orona, Irizar, Eroski, Mondragon Unibertsitatea, Mapsa y Orkli, así como una serie de ONG y otras cooperativas que han colaborado estrechamente. Este entramado de apoyo se complementa con el respaldo de programas de cooperación del Gobierno Vasco, AECID y diversas diputaciones.
Gracias a este compromiso conjunto, se han podido fortalecer los procesos de desarrollo rural, la formación técnica y la creación de cooperativas, no solo en Brasil, sino también en otros países como Colombia, Ecuador y Mozambique. A lo largo de este tiempo, más de 20 cooperantes han estado involucrados en el programa, conviviendo en las comunidades y contribuyendo al crecimiento de estas iniciativas.
La declaración de Mundukide concluyó subrayando que «este esfuerzo colectivo demuestra que la solidaridad y la cooperación no tienen fronteras». Este espíritu se refleja en la manera en que se ha abordado el desarrollo rural y en la colaboración constante entre diferentes actores tanto locales como internacionales.





























































































