El debate sobre el acceso a los garajes del nuevo edificio en el antiguo cine Novedades ha tomado un giro significativo en Bergara. El grupo municipal del PNV ha criticado duramente las recientes afirmaciones del equipo de Gobierno, que defiende la «viabilidad» del acceso a través de Ikerleku. Según el PNV, «EH Bildu miente»: afirman que el problema se originó cuando rechazaron el proyecto de un aparcamiento subterráneo en el patio del Real Seminario.
El PNV sostiene que la decisión del Gobierno municipal de «paralizar» dicha propuesta, que había sido desarrollada durante el mandato del partido jeltzale en legislaturas anteriores, es la causa del actual problema. «Si se hubiera llevado a cabo aquel aparcamiento, hoy las viviendas del Novedades tendrían una solución para acceder a sus garajes sin necesidad de pasar ni por Ikerleku ni por Osteta», aseguran.
Esta crítica del PNV se produce en respuesta a uno de los puntos clave que el Ejecutivo local ha defendido recientemente. La semana pasada, el alcalde y el concejal de urbanismo apuntaron que durante el año 2018, bajo la Alcaldía del PNV, se había considerado la opción de acceder a los garajes desde Ibargarai, aunque no se definieron los detalles debido a la espera de la ejecución del aparcamiento subterráneo, que finalmente no se realizó tras el cambio de Gobierno.
Desde la perspectiva del PNV, esta iniciativa del aparcamiento no solo habría mejorado la movilidad en la zona, sino que también habría aliviado el problema de estacionamiento y permitido la renovación del patio del Seminario, beneficiando así a la ikastola Aranzadi y a la comunidad de Bergara en general.
El PNV también ha acusado a EH Bildu de «intentar reescribir la realidad». La formación jeltzale critica que el estudio encargado por el Ayuntamiento a una empresa externa para analizar las alternativas de acceso a los garajes no haya considerado su propuesta de conexión desde la rampa del aparcamiento público de Ibargarai hasta la esquina del patio del Seminario, pasando por debajo del cantón Osteta. Según ellos, esta opción «viable» evitaría molestias a los vecinos y a los peatones que transitan por Ikerleku.
Los representantes jeltzales han señalado directamente al alcalde como el «único responsable de la situación actual», argumentando que su decisión de no construir el aparcamiento subterráneo no tuvo en cuenta el impacto que podría tener en Bergara y sus residentes. «Esa decisión política está generando problemas donde antes había una solución», subrayan.
En respuesta, el primer edil Gorka Artola y el concejal Markel Azkargorta indicaron que los informes técnicos y jurídicos realizados en los últimos meses concluyen que la alternativa más «viable» es habilitar el acceso desde la calle Ikerleku. Argumentan que las otras opciones presentan dificultades normativas, afectan al espacio público o plantean problemas de seguridad. Según el Gobierno municipal, el paso por Ikerleku permitirá una «convivencia regulada», priorizando el tránsito peatonal mientras se limita el tráfico, lo que resulta compatible con el entorno.
Este conflicto pone de manifiesto las tensiones políticas y urbanísticas en Bergara, donde la solución al acceso de los garajes se ha convertido en un tema candente. La situación actual plantea importantes interrogantes sobre cómo los diferentes enfoques políticos afectan la vida cotidiana de los ciudadanos y cómo las decisiones gubernamentales pueden tener un impacto duradero en el desarrollo urbano de la localidad.































































































