El grupo municipal del PNV ha solicitado al Gobierno de Arrasate que lleve a cabo de forma “inmediata” las obras necesarias para estabilizar la ladera situada detrás de los edificios numerados del 48 al 54 en la calle Zarugalde. Esta intervención es fundamental para completar las obras en la zona y asegurar la seguridad de los vecinos.
Ander Garay, portavoz del PNV, ha señalado que desde noviembre del año pasado hay disponible un proyecto técnico que establece las acciones requeridas para consolidar el talud entre el antiguo Zoo Arrasate y la calle Kalealdea. Sin embargo, a pesar de que los presupuestos municipales recientemente aprobados superan los 81 millones de euros, no se ha asignado una partida específica ni se ha considerado el uso del remanente del ejercicio de 2025 para realizar una obra cuyo coste total es de 518.000 euros.
Garay subraya que esta propuesta tiene un enfoque preventivo, buscando evitar incidentes similares al deslizamiento de tierras en la ladera de Zerrajera, que obligó a cerrar el bidegorri durante meses. “No podemos repetir errores; hay que anticiparse y ser proactivos, porque con la seguridad no se puede jugar”, advirtió. El PNV considera que es el momento de aprovechar que el proyecto de Zarugalde está listo para asignar la partida presupuestaria necesaria y actuar. Esta iniciativa, que en su día fue desestimada, fue parte de un conjunto de catorce enmiendas presentadas por el PNV y aprobadas en diciembre por el Gobierno municipal y el PSE-EE, y ahora se vuelve a plantear.
El portavoz también ha recordado que la obra que proponen seguiría las intervenciones previas realizadas en otros puntos de la misma ladera, donde se registraron “deslizamientos puntuales”. En 2014, bajo la alcaldía de Bildu, se llevaron a cabo obras en Zarugalde 44 y 46, con un costo para el consistorio de 469.000 euros. Más recientemente, en 2023, el PNV y el PSE-EE gestionaron la consolidación del talud en la zona de Bizkaia Etorbidea, cerca del ascensor público, con una inversión de 48.000 euros.
Ante esta situación, el PNV ha instado a EH Bildu y a Elkarrekin a habilitar “la partida necesaria, poner en marcha los pliegos de la convocatoria y activar las obras” en la fase final de la ladera, enfatizando que su demanda busca “prevenir riesgos y garantizar plenamente la seguridad de la zona”.
El proyecto diseñado incluye diversas medidas de protección y estabilización del talud en la parte trasera de las viviendas. Entre las acciones propuestas se encuentran la instalación de mallas de contención para evitar la caída de piedras, el desbroce de la vegetación y la adecuada canalización de las aguas pluviales. También se prevé mejorar el acceso en la parte superior de la ladera y realizar tareas de mantenimiento una vez que las obras concluyan. “Se estima un plazo de cuatro meses, de manera que, si el Gobierno inicia el proceso, las obras podrían finalizar en 2026”, concluyó Garay.





























































































