El debate en torno a la planificación urbanística en Bergara continúa generando controversia, especialmente en relación con el acceso a los garajes de las futuras viviendas que se construirán en el solar del antiguo cine Novedades. El gobierno municipal, liderado por el alcalde, ha propuesto un proceso de participación ciudadana para determinar aspectos arquitectónicos en torno al proyecto, iniciativa que ha sido fuertemente criticada por el PNV. Según los jeltzales, esta propuesta es solo una «tomadura de pelo», dado que consideran que aspectos fundamentales, como el desvío de tráfico hacia los garajes, ya han sido decididos unilateralmente.
Desde el PNV, se argumenta que la decisión sobre el flujo vehicular por Ikerleku ha sido tomada sin el necesario consenso y que la participación ciudadana no debería limitarse a cuestiones menores, como la elección del mobiliario urbano. «¿Qué van a decidir los vecinos? ¿El color de los tiestos o cuántas furgonetas de reparto pasarán por allí?», cuestionan. Para el partido, este tipo de iniciativas no respetan a la ciudadanía y son una forma de eludir responsabilidades.
La polémica se intensifica en un momento en que la entrada a los 24 garajes de los edificios en cuestión suscita un debate considerable. Recientemente, durante la comisión de Urbanismo, técnicos del ayuntamiento presentaron una alternativa sugerida por el PNV, que propone un acceso a los garajes desde el lateral del patio del Real Seminario, evitando así el paso vehicular por Ikerleku. Esta opción, afirman, facilitaría un acceso más eficiente tanto para el aparcamiento público como para el subterráneo de las nuevas viviendas.
Con esta propuesta, el PNV insta a EH Bildu a que asuma las decisiones políticas necesarias en lugar de posponer sus sugerencias. A su juicio, el gobierno actual se escuda en los técnicos para justificar decisiones que deberían ser debatidas y defendidas por los políticos electos. «Las decisiones deben ser tomadas por quienes han sido elegidos para ello», afirman desde el partido, criticando que el alcalde no ejerza su rol de manera activa, sino que delegue en los informes técnicos.
La situación plantea interrogantes sobre la capacidad del gobierno local para gestionar eficazmente los intereses de la comunidad. Los jeltzales consideran que la gestión actual favorece más a intereses privados que a las necesidades de los ciudadanos de Bergara. Esta percepción ha llevado a un clamor por una mayor transparencia y responsabilidad en la toma de decisiones por parte del gobierno municipal.
La controversia sobre el acceso a los garajes de las viviendas del Novedades no solo refleja la tensión política entre los diferentes grupos, sino que también pone de manifiesto la importancia de la participación ciudadana en la planificación urbana. A medida que el debate continúa, queda por ver si el gobierno bergarés tomará en cuenta las voces de los residentes y ajustará sus propuestas en consecuencia.


























































































