El Ayuntamiento de Arrasate ha programado para este miércoles una sesión abierta donde se presentarán los resultados de un diagnóstico urbanístico realizado desde una perspectiva de género e interseccional. Este encuentro, que comenzará a las 18:30 horas en la sala Loramendi de Kulturate, tiene como objetivo compartir el trabajo realizado en meses recientes, así como recoger opiniones y validar las propuestas que influirán en la futura planificación urbana del municipio.
Este proceso, impulsado por el Consistorio, busca examinar la realidad urbana de Arrasate teniendo en cuenta las diversas experiencias y necesidades de sus habitantes. Para ello, se llevó a cabo un análisis técnico y participativo que ha permitido identificar las principales problemáticas y oportunidades del municipio. Este diagnóstico sirve como punto de partida para definir, en colaboración con la ciudadanía y el equipo municipal, los objetivos estratégicos y las acciones que guiarán las futuras intervenciones en el ámbito urbano.
La metodología empleada se basa en los principios del urbanismo feminista, que pone el acento en la vida cotidiana en la formulación de políticas públicas. Desde esta perspectiva, la planificación y diseño de los espacios públicos consideran las actividades diarias de las personas, tales como los cuidados, el trabajo, el ocio y las relaciones sociales, y buscan fomentar la igualdad en los distintos ámbitos de la vida: productivo, reproductivo, personal y comunitario.
Para llevar a cabo este análisis, Arrasate se ha segmentado en cuatro áreas según las características y ubicación de sus barrios. La primera incluye el Casco Histórico, Ferial, Txaeta y San Andrés; la segunda abarca Altamira, Makatzena, Santa Marina, Santa Teresa y Musakola; la tercera comprende Zarugalde, Gorostiza, Uribarri, Uribe y Munar; y la cuarta se refiere a los barrios rurales de Bedoña, Udala, Meatzerreka, Garagartza y Gesalibar. En cada una de estas áreas se han estudiado los elementos urbanos que impactan en la vida cotidiana de los residentes.
El análisis ha permitido resaltar varios retos prioritarios. Estos incluyen garantizar la percepción de seguridad desde una perspectiva de género interseccional, mejorar la autonomía de todas las personas en el espacio público, incrementar la vitalidad y diversidad de usos y de personas en los espacios urbanos, así como crear entornos seguros y agradables para el juego y la actividad física. Asimismo, se busca facilitar el acceso a zonas verdes y espacios naturales, representar la diversidad del municipio de forma real y simbólica, y promover la conectividad interna y la movilidad activa.
Las propuestas que surgen del diagnóstico se organizan en dos niveles: por un lado, se plantean actuaciones de carácter municipal, y por otro, se sugieren intervenciones concretas en puntos específicos de cada barrio. Además, el documento contempla el desarrollo de campañas de sensibilización dirigidas a erradicar la violencia machista, haciendo especial énfasis en el acoso callejero, y a fomentar la corresponsabilidad ciudadana en el cuidado del espacio público.
El Ayuntamiento considera fundamental la participación ciudadana para avanzar hacia un municipio que sea «más diverso, cuidador y sostenible». Por ello, la reunión del próximo miércoles se plantea como un espacio para compartir los resultados del diagnóstico, evaluar las aportaciones recibidas y contrastar conjuntamente los próximos pasos necesarios para definir futuras actuaciones.

































































































