Bergara ha dado un nuevo paso en su compromiso con la participación infantil al lanzar el Consejo de la Infancia, que llevó a cabo su primera reunión el pasado 11 de febrero. Este proyecto busca un objetivo fundamental: escuchar de forma estructurada las opiniones y preocupaciones de los niños y niñas del municipio, integrando sus voces en la vida cotidiana de la comunidad.
La iniciativa es el resultado de una colaboración entre Bergarako Herri Hezitzailea, las ludotecas, la asociación Jardun y el Ayuntamiento. Se ha basado en la metodología G(H)AURKI de Oinherri, diseñada para fomentar una participación efectiva de los más pequeños, reconociéndolos como sujetos activos en lugar de simples receptores de decisiones tomadas por adultos.
Durante esta primera fase, los representantes del Haurren Kontseilua serán estudiantes de cuarto y quinto curso de Educación Primaria de los colegios Aranzadi, Mariaren Lagundia y San Martín. La selección de participantes se realizó mediante un sorteo, permitiendo que todos los alumnos de estos niveles pudieran optar a formar parte de esta experiencia. En la sesión inicial, los niños y niñas tuvieron la oportunidad de conocerse y compartir sus inquietudes, lo que servirá de base para definir los temas que se tratarán en las próximas reuniones, que se llevarán a cabo de forma mensual.
Las entidades impulsoras destacan la relevancia de facilitar una participación infantil organizada y sostenida. “Escuchar a los niños y niñas no es solo una consecuencia del proceso educativo: es un derecho y, al mismo tiempo, una herramienta para que se acostumbren a tener opinión y compartirla con naturalidad”, afirman. Este tipo de espacios no solo promueven la corresponsabilidad, sino que también fortalecen el vínculo con la comunidad y ayudan a los niños a desarrollar una perspectiva crítica sobre su entorno.
La perspectiva infantil tiene un valor significativo para la sociedad en su conjunto. Según las entidades promotoras, su visión permite “visibilizar realidades que a menudo pasan desapercibidas para las personas adultas”. Con la creación de este nuevo órgano, Bergara establece un canal duradero para que las voces de los más jóvenes contribuyan activamente a la construcción del municipio.
































































































