Los testigos de Jehová han inaugurado recientemente un nuevo centro en Elgoibar, un hito significativo para la comunidad religiosa local. La ceremonia de apertura se llevó a cabo el pasado domingo, y el nuevo local, ubicado en los números 35 y 36 de la calle Olaso, se convertirá en un punto de encuentro esencial para los fieles tanto de la comarca de Debabarrena como de Debagoiena.
Este espacio no solo albergará a diversos grupos de creyentes, sino que también permitirá a los testigos de Jehová de Ermua, Eibar y Elgoibar reunirse. Asimismo, está previsto que otro grupo de la zona de Mondragón y Bergara desarrolle sus actividades en euskera, lo que refleja la diversidad de la comunidad.
La apertura de este local surge como respuesta a la necesidad de contar con un lugar adecuado donde realizar sus actividades religiosas, un anhelo que ha sido posible gracias al esfuerzo conjunto de más de doscientos voluntarios. En total, 153 personas de la zona se han activamente involucrado, junto a otros 67 que han viajado desde diferentes regiones del Estado, incluyendo Madrid, Galicia y Almería, para hacer realidad este proyecto.
Con este nuevo centro, la comunidad busca cubrir las carencias que existían hasta ahora debido a la falta de un espacio adecuado para el encuentro. La nueva instalación representa un gran paso hacia la consolidación de la comunidad, que ha ido creciendo de manera constante desde sus inicios hace varias décadas.
Los testigos de Jehová están presentes en Elgoibar desde hace tiempo, comenzando sus reuniones en casas particulares debido a la falta de libertad religiosa en el pasado. Más de 50 años atrás, lograron abrir un local en la calle Juan Guisasola de Eibar, que fue inaugurado en abril de 1973. Desde entonces, el número de miembros ha aumentado hasta alcanzar aproximadamente 250 en la actualidad.
Las obras de adecuación del nuevo local han durado poco más de tres meses, y han incluido una renovación integral del espacio. Según Javier Garoña, portavoz de los testigos de Jehová en Gipuzkoa, el nuevo centro es más accesible, energéticamente eficiente y respetuoso con el medio ambiente. Entre las mejoras realizadas, se destaca la instalación de un avanzado sistema contra incendios y la iluminación LED, así como un sistema de ventilación que asegura un ambiente saludable.
La inauguración del nuevo local fue precedida por una jornada de puertas abiertas, donde los vecinos de Elgoibar pudieron conocer las instalaciones y las actividades que se desarrollan en la comunidad. Esta iniciativa busca fomentar el entendimiento y la tolerancia, superando prejuicios que a veces surgen por el desconocimiento. Tal y como señalaron desde la organización, «se ha planteado como una actividad cultural para fomentar la tolerancia y el respeto entre personas de distintas creencias».
Para muchos de los voluntarios que contribuyeron al proyecto, la experiencia ha sido enriquecedora. Usoa Totorikaguena, una joven guipuzcoana de 21 años, participó en diversas tareas, desde la instalación de conductos de ventilación hasta la pintura de paredes. “Ha sido increíble ver cómo personas tan diferentes se unen por las mismas creencias y valores. He aprendido muchas cosas y me he sentido muy querida, a pesar de no conocer a la mayoría de la gente”, compartió.
Con la apertura de este nuevo local, los testigos de Jehová en Elgoibar no solo celebran un nuevo espacio físico, sino también un paso hacia la integración y visibilidad en su comunidad, buscando construir puentes y promover la convivencia pacífica entre diversos grupos de creencias.




























































































