El Ayuntamiento de Elgoibar ha tomado la decisión de suspender de forma temporal la normativa que establecía un recargo del 40% en la tasa de residuos para aquellos vecinos que no utilizaran adecuadamente el contenedor de residuos orgánicos. Esta medida respondía a un acuerdo de la Mancomunidad de Debabarrena, el cual exigía el uso del contenedor marrón al menos cuatro veces al mes para evitar dicho incremento en el pago.
La noticia causó un gran revuelo en la localidad, generando numerosas quejas que llegaron hasta el Consistorio. Esta reacción llevó a los responsables municipales a replantear la situación. Durante el pleno celebrado el martes, se acordó retirar esta disposición de las Ordenanzas Fiscales y se iniciará un proceso de debate en el Ayuntamiento para explorar opciones que mejoren la recogida de basura en Elgoibar.
La modificación de la norma recibió el apoyo del PNV y del PSE-EE, mientras que EH Bildu se opuso a la misma. La portavoz de esta última formación, Aitziber Aranbarri, expresó que la medida podría haber estado justificada por los datos de reciclaje en Elgoibar, pero consideró que la forma en que se presentó fue inadecuada.
Aranbarri afirmó: “El anuncio de esta nueva tasa se gestionó mal y la ciudadanía no recibió la información necesaria. Faltó comunicación y también medidas de acompañamiento desde el gobierno municipal. Las quejas recibidas han llevado al Ayuntamiento a dar marcha atrás en su decisión, lo que evidencia que no se valoraron adecuadamente sus consecuencias. Al final, el reciclaje es un ámbito en el que tenemos la sensación de que a veces se da un paso adelante y luego dos hacia atrás”.
Por su parte, la portavoz del PNV, Andrea Arriola, recordó que el recargo era parte de un acuerdo conjunto de la Mancomunidad de Debabarrena, donde están representados todos los partidos políticos, y que su inclusión en la tasa también había sido aprobada de forma unánime. Arriola aclaró que la decisión de eliminar esta medida en el pleno del martes busca evitar que los vecinos de Elgoibar se vean afectados por este recargo hasta que se analice nuevamente la situación y se diseñe un sistema que sea más justo y equitativo.
Esta situación pone de manifiesto la importancia de una adecuada comunicación entre el gobierno municipal y los ciudadanos, así como la necesidad de un enfoque colaborativo para mejorar la gestión de residuos en la localidad. Los próximos pasos del Ayuntamiento serán cruciales para restaurar la confianza de la comunidad y garantizar que se implementen soluciones efectivas en el manejo de los desperdicios.





























































































