El Ayuntamiento de Deba ha dado un paso significativo al aprobar de manera unánime un expediente que permitirá solicitar al Gobierno Vasco la declaración de la localidad como una zona tensionada en el mercado residencial. Este acuerdo se enmarca dentro de un esfuerzo continuo para abordar los problemas de acceso a la vivienda en la región.
La decisión es el resultado de varios meses de trabajo técnico que incluyeron un diagnóstico detallado, una memoria justificativa y un plan de acción a tres años. El propósito principal es crear las bases necesarias para implementar medidas que faciliten el acceso a la vivienda en Deba, donde la presión en el mercado habitacional ha ido en aumento.
La declaración de zona tensionada permitirá a las administraciones públicas intervenir con mayor eficacia en el mercado, especialmente en el sector del alquiler, cuando se cumplan ciertos indicadores. Entre estos, se incluyen el aumento notable de los precios por encima del coste de vida y el esfuerzo económico significativo que deben realizar los hogares para acceder a una vivienda.
El análisis llevado a cabo indica que Deba enfrenta un creciente desequilibrio entre la oferta y la demanda de viviendas, con precios en ascenso y una oferta insuficiente para residencias habituales. Esta situación afecta de manera especial a los jóvenes, dificultando su emancipación y el acceso a un hogar por parte de amplios sectores de la población.
El estudio también ha considerado diversos factores demográficos y sociales que impactan en esta realidad, como el envejecimiento de la población y la baja tasa de emancipación juvenil. La llegada de personas mayores y el alto número de segundas residencias, junto con la escasez de alquileres asequibles, contribuyen a la disminución de opciones para quienes buscan establecer su residencia en el municipio, especialmente en los entornos urbanos.
Con base en este análisis, el plan de acción que se ha desarrollado tiene como objetivo ampliar la oferta de vivienda asequible y equilibrar el acceso al mercado residencial. Este enfoque incluye el impulso de la vivienda pública y del alquiler asequible, así como la movilización de viviendas vacías o poco utilizadas, la rehabilitación del actual parque residencial y una mejora en la planificación urbanística.
El Ayuntamiento también está considerando medidas adicionales para apoyar a los colectivos más vulnerables y para reforzar la coordinación institucional en materia de vivienda. Se prevé priorizar el alquiler sobre la propiedad, adaptando las soluciones a las características específicas de diferentes zonas del municipio, incluidos Deba, Itziar y las áreas rurales y costeras.
La alcaldesa Alazne Txurruka ha enfatizado que este expediente refleja el compromiso del consistorio de abordar la problemática del acceso a la vivienda con “responsabilidad, planificación y rigor”. Según sus declaraciones, este documento es fruto de un trabajo metódico que ha permitido elaborar un plan realista, ajustado a las circunstancias locales y enfocado en proporcionar soluciones efectivas para la ciudadanía.
Con la aprobación del expediente, ahora la decisión final recae en el Gobierno Vasco. Si se confirma la declaración de Deba como una zona tensionada, comenzará un periodo de tres años durante el cual se implementarán las medidas planificadas y se llevará a cabo una evaluación de sus resultados.





























































































