Un reciente estudio en Elgoibar ha revelado un preocupante aumento en el uso de ansiolíticos entre los jóvenes de la localidad. El proyecto, conocido como Zurrunbiloa, se centra en la evaluación del bienestar emocional de niños y adolescentes de entre 0 y 20 años, arrojando datos alarmantes sobre la salud mental de esta franja de la población. Según los resultados presentados, actualmente, el 9,5 % de los adolescentes ha consumido psicofármacos, con un notable incremento en el uso de ansiolíticos, que se ha multiplicado por seis en la última década.
El proyecto, impulsado por el Ayuntamiento de Elgoibar, junto con entidades como Danobatgroup y Elhuyar, busca comprender las realidades emocionales de los jóvenes de la localidad. La presentación del estudio tuvo lugar en el salón de plenos del consistorio, donde se expusieron las preocupaciones sobre la salud mental de los jóvenes, evidenciando que el 20,3 % de los menores ha recibido o ha sido diagnosticado con algún trastorno de salud mental.
El estudio ha identificado diversas causas que contribuyen a esta situación de presión emocional. La carga académica se destaca como una de las principales fuentes de estrés para el 49 % de los adolescentes. Además, el impacto de la imagen corporal afecta a un 41 % de las chicas, mientras que entre los chicos, el 23,4 % siente presión por no estar a la altura en el ámbito deportivo. Otros factores como la exclusión social, el acoso y la soledad también influyen negativamente en el bienestar emocional, según el 36,8 % de los participantes.
Las respuestas a estas presiones se reflejan en comportamientos que, aunque no son adicciones, sirven como mecanismos de desahogo. Entre las chicas de 16 años, un 69 % utiliza el móvil en exceso, y un 20 % se refugia en el consumo desmedido de maquillaje y ropa. En el caso de los chicos de la misma edad, 44 % también muestra un uso excesivo del móvil, junto con un 26 % que consume alcohol y un 24 % que accede a pornografía.
Un aspecto alarmante del estudio es que muchos jóvenes no reciben el apoyo necesario. Alrededor del 11,2 % de los encuestados manifestaron que nadie nota su malestar, y más del 36,7 % no busca ayuda cuando la necesita. Esta situación es particularmente grave en la población adolescente migrante, donde un 71 % no solicita asistencia.
Los hallazgos del programa Zurrunbiloa subrayan la necesidad de crear un ecosistema comunitario que proteja la salud mental de los jóvenes en Elgoibar. Para ello, se requiere la colaboración de familias, escuelas, servicios de ocio, deporte y el sistema sanitario. En este sentido, el Ayuntamiento ha enfatizado que el bienestar emocional de los jóvenes debe ser una responsabilidad compartida, destacando los esfuerzos que ya se están llevando a cabo en este ámbito.
La estrategia municipal se basa en actividades específicas y coordinadas que abordan la formación, prevención e intervención. Este año, se prevén nuevas iniciativas, como mesas redondas y programas formativos, orientadas a seguir construyendo un entorno de apoyo para la juventud elgoibarresa.
El aumento en el uso de psicofármacos entre los jóvenes de Elgoibar es un síntoma de una crisis más profunda que afecta a la salud mental de la juventud. Es esencial que la comunidad tome medidas proactivas para abordar estas preocupaciones y garantizar un futuro más saludable para sus jóvenes.
































































































