El pasado 3 de febrero se conmemoró el primer aniversario de la inauguración de la pasarela que conecta la zona de Plaiaundi con el entorno de la muga de Santiago. Este nuevo recorrido, que transita parcialmente entre un parque ecológico y las vías del tren, y cuya otra sección se eleva sobre un voladizo de madera por encima de las aguas del río Bidasoa, ha sido recibido de manera positiva por la comunidad local, aunque todavía quedan aspectos por mejorar.
La pasarela, que permite el tránsito tanto de peatones como de ciclistas, se puede acceder desde el paseo Pierre Loti o siguiendo el curso del río desde la muga de Santiago, cruzando por debajo de cuatro puentes internacionales. El pasado jueves, Amable Martín, un vecino de Irun, disfrutó del buen tiempo para pasear por el Bidasoa. “Deberían haber construido la pasarela antes”, comentó mientras recorría el camino, que visita varias veces a la semana cuando el clima es favorable.
José Luis, residente de Hondarribia, también utilizó la pasarela por primera vez. A pesar de ser habitual en la zona, expresó su admiración por las vistas. “Es muy bonita. Tiene unas vistas que emocionan”, dijo durante su paseo matutino. Aunque no sabía a dónde le llevaría el sendero, destacó que la nueva ruta ofrece múltiples opciones para caminar y desplazarse.
Durante su recorrido, Belén y Rosa, dos irundarras, comentaron sobre la utilidad de la pasarela. “Es de agradecer que hayan construido un camino así”, señalaron. Sin embargo, lamentaron la escasez de papeleras y bancos a lo largo del trayecto, además de la presencia de ramas caídas que obstaculizan el acceso en el área del paseo Pierre Loti.
Vicente Sordón y su esposa también elogiaron la pasarela después de hacer la compra en el centro. A pesar de disfrutar de su recorrido, manifestaron su descontento por no poder continuar hasta Hondarribia y se quejaron de las ramas que obstaculizan el camino cerca del parque ecológico. A su vez, Belén y Rosa, esta última con movilidad reducida, comentaron que preferían no subir la cuesta de la calle Lope de Irigoyen para conservar batería en su silla eléctrica. Ambas coincidieron en que la pasarela ha quedado “estupenda”.
En cuanto a mejoras, señalaron la necesidad de más papeleras y asientos a lo largo del recorrido. También mencionaron que el vallado en la zona de acceso a los bancos presenta daños, lo que impide el acceso al parque ecológico de Plaiaundi desde el final de la pasarela, obligando a recorrer medio kilómetro por el paseo Pierre Loti para llegar a la entrada principal.
Aunque la idea de conectar la zona de Anzaran con Santiagotarrak surgió hace más de dos décadas, las obras no comenzaron hasta octubre de 2023, bajo un proyecto del Gobierno Vasco. Este proyecto incluyó no solo el voladizo de madera, sino también la reordenación del aparcamiento y el acceso de la Ekoetxea de Plaiaundi. Con una longitud de 1,3 kilómetros, este itinerario se ha convertido en uno de los favoritos entre los vecinos de la comarca, quienes esperan que en un futuro se pueda recorrer toda la bahía sin necesidad de alejarse de ella.
En general, la pasarela ha logrado fomentar una mayor conexión entre las comunidades locales y el entorno natural, permitiendo a los ciudadanos disfrutar de la belleza del paisaje a la vez que se promueve un estilo de vida más activo. Las voces de los usuarios, aunque críticas en ciertos aspectos, reflejan un deseo de mejorar la infraestructura para hacerla aún más accesible y funcional.


























































































