La exposición ‘Rincones del Bidasoa’, de la pintora Beatriz Faci, se puede visitar en Kabigorri Ateneoa hasta el 11 de abril. Este evento, que abrirá sus puertas de jueves a domingo a partir de las 19:00 horas, presenta una colección de obras de pequeño formato que capturan la esencia de los paisajes de la comarca del Bidasoa.
Originaria de Madrid, Faci empezó a visitar la zona para ver a su tía y durante una de estas visitas conoció a su esposo donostiarra. Tras casarse, decidió trasladarse a Hondarribia, donde reside desde hace cinco décadas. A pesar de que actualmente vive en Hendaia, su carrera artística se inició a través de unos cursos organizados por el Ayuntamiento de Hondarribia que la llevaron a descubrir su pasión por la pintura. «Empezamos con el dibujo, luego con el óleo, y fue entonces cuando me enganché», comenta la artista, quien comenzó a pintar a los 40 años, una vez que sus hijos crecieron y pudo dedicar más tiempo a sus aficiones.
Desde ese momento, la pintura se ha convertido en una parte fundamental de su vida. «Pinto bastante, porque me gusta y lo necesito», afirma Faci. Aunque empezó trabajando con óleo, actualmente prefiere la acuarela, a pesar de que en sus inicios le tenía cierto respeto. «Me llevé una sorpresa al encontrar que la acuarela tiene vida propia; la pintura se extiende y se mezclan los colores», añade.
En ‘Rincones del Bidasoa’, Faci ha seleccionado una variedad de cuadros que reflejan su amor por los paisajes de la comarca. Su proceso creativo comienza durante sus paseos en bicicleta por Hendaia, donde se inspira en lo que observa. «Llevo toda la vida fijándome en lo que tengo alrededor y cuando encuentro algún rincón que me gusta, lo pinto», explica la artista. A pesar de que comenzó a pintar al aire libre, Faci prefiere no hacerlo sola, optando por llevar compañía. También captura imágenes de paisajes que luego reproduce en su estudio, donde realiza obras más personales, siempre en formatos pequeños y sin dejar trabajos a medias. «Soy de empezar y terminar», señala.
Aparte de su exposición en Kabigorri, Faci presenta sus obras una vez al año en el restaurante Aia, situado en la plaza Urdanibia. Además, participa regularmente en los mercados de artesanía del puerto deportivo de Hondarribia, donde se reúne con otros artistas locales. «Llevamos muchos años y lo pasamos muy bien», comenta. También es miembro de la asociación Kolore Kolore, que agrupa a artistas de la zona y que se caracteriza por la energía y el talento de sus integrantes.
La trayectoria de Beatriz Faci representa no solo un viaje personal y artístico, sino también un homenaje a la belleza de los rincones del Bidasoa. Su trabajo no solo enriquece la escena cultural de Hondarribia, sino que también invita a los visitantes a explorar y apreciar los paisajes que la han inspirado. Al finalizar la exposición, los asistentes tendrán la oportunidad de llevarse un pedazo de la comarca a sus hogares, ya que muchas de las obras están a la venta. Este tipo de iniciativas refuerzan la importancia de la cultura local y apoyan a los artistas en su desarrollo profesional.





























































































