La Bidasoa Itzulia Kirol Elkartea ha tomado la decisión de cancelar la edición de la Bidasoa Itzulia 2026, que estaba programada para llevarse a cabo del 8 al 10 de mayo. Después de varios meses buscando financiación para asegurar la viabilidad económica de la carrera, el club ha llegado a la conclusión de que no se ha conseguido el mínimo necesario para su realización.
En un comunicado, la organización ha explicado que se enfrentaron a una reflexión interna, donde concluyeron que el tiempo dedicado a este proceso y la organización operativa de la carrera son incompatibles. «Si bien logramos celebrar la carrera el año pasado gracias al extraordinario y excelente esfuerzo de la Diputación Foral de Gipuzkoa, creemos que seguir con parches será una condena para el futuro», indicó la entidad. Esta valoración ha llevado a los organizadores a decidir pausar los esfuerzos actuales para centrarse en la planificación a largo plazo.
La decisión, que no ha sido fácil, se basa en el deseo de trabajar en el futuro de la carrera para que pueda recuperar su estatus como evento de referencia en los próximos años. Los miembros de Bidasoa Itzulia, un grupo de voluntarios dedicados, han expresado que aunque han invertido muchas horas en la realización del evento, su tiempo no es ilimitado, lo que les obliga a priorizar sus esfuerzos. «El tiempo que dedicaremos este año a trabajar en el futuro será la mejor inversión», añadieron.
La Bidasoa Itzulia ha sido un evento popular en el calendario deportivo de la región, atrayendo la atención de numerosos participantes y aficionados. Sin embargo, la situación económica actual y la dificultad para asegurar los fondos necesarios han supuesto un reto considerable para los organizadores. La pausa en sus actividades permitirá al equipo revaluar su enfoque y buscar alternativas que garanticen la sostenibilidad de la competición en el futuro.
Asimismo, el club ha agradecido el apoyo recibido por parte del Departamento de Deportes de la Diputación Foral de Gipuzkoa y del Consorcio Bidasoa-Txingudi, que han estado a su lado durante el periodo de reflexión y toma de decisiones. Este respaldo ha sido fundamental para el desarrollo de la carrera en años anteriores y ha mostrado el compromiso de las instituciones con el deporte local.
Con este parón, la Bidasoa Itzulia se enfrenta a un momento de transformación que podría cambiar su trayectoria. Los organizadores han manifestado su intención de analizar los aspectos que necesitan mejorar y buscar nuevos modelos que permitan revitalizar el evento. La esperanza es que, con un trabajo sólido y un enfoque renovado, la Bidasoa Itzulia regrese en un futuro con más fuerza, ofreciendo a los participantes una experiencia memorable y de calidad.





























































































