Los equipos de emergencia han reanudado este lunes las labores de búsqueda en el río Bidasoa para intentar localizar a un hombre que desapareció en la madrugada del domingo. El sujeto se lanzó al agua entre el puente de Behobia y la Isla de los Faisanes en un intento por escapar de la Ertzaintza, tras ser sorprendido cometiendo un robo. Las condiciones de búsqueda se han visto complicadas debido a la escasa visibilidad y a la fuerte corriente del río, que ha aumentado significativamente tras las intensas lluvias de los últimos días.
El incidente tuvo lugar a las 01:34 horas del domingo cuando un aviso de un ciudadano alertó a la policía sobre dos individuos que estaban forzando las cajas de caudales en una zona de lavado de vehículos cercana a una gasolinera. Al llegar las patrullas al lugar, ambos sospechosos intentaron huir a pie. Uno de ellos optó por saltar al cauce del río y desapareció rápidamente en el agua, mientras que el segundo fue interceptado y detenido por los agentes. Este último, un hombre de 31 años, es acusado de un posible delito de robo con fuerza en grado de tentativa.
Durante el registro del detenido, los agentes encontraron una tableta de 100 gramos de hachís, lo que ha añadido un delito más a su situación, en este caso por infracción a la ley de salud pública. Dada la gravedad de la desaparición en una zona fronteriza, la Ertzaintza activó de inmediato el protocolo de colaboración con las autoridades de Iparralde a través del Centro de Cooperación Policial y Aduanera de Hendaia. Aunque el helicóptero Helimer de Salvamento Marítimo realizó varias pasadas aéreas durante la primera jornada, en este momento el esfuerzo se centra en el rastreo acuático y en las riberas, con la esperanza de encontrar algún rastro del fugitivo.
La situación ha generado gran preocupación en la comunidad local, ya que las labores de rescate no solo se enfrentan a las adversidades del clima, sino también a la complejidad de la geografía del río. La colaboración entre diferentes cuerpos de emergencia ha sido clave en este tipo de situaciones, donde cada minuto cuenta para la localización de personas desaparecidas. La Ertzaintza ha instado a la población a no entrar al río, dada la peligrosidad del mismo en estas condiciones.
Las autoridades locales continúan trabajando conjuntamente, reforzando la necesidad de una respuesta coordinada en casos de emergencia. La esperanza de encontrar al desaparecido sigue viva, mientras que se evalúa la implicación de otras áreas en la operación de rescate. La colaboración entre instituciones, como el Gobierno Vasco y los servicios de emergencia, es esencial para garantizar la seguridad en situaciones críticas como esta.



























































































