El grupo de pintura al aire libre Garabateando, que suele reunirse el tercer domingo de cada mes, ha alcanzado un hito importante al celebrar su encuentro número 100. Este evento tuvo lugar el fin de semana en Sunbilla, donde los participantes disfrutaron de una jornada de pintura en un entorno natural. Además, el grupo recorrió otras localidades como Doneztebe y Donamaria, revelando así su compromiso con la promoción del arte en la naturaleza.
Garabateando invita a cualquier persona interesada en dibujar al aire libre a unirse a sus actividades, sin importar su nivel de habilidad o edad. Sin embargo, es importante señalar que los menores deben asistir acompañados por un adulto. Esta iniciativa busca fomentar la creatividad y el amor por la pintura en un ambiente accesible para todos.
El grupo mantiene una presencia activa en redes sociales, donde los interesados pueden seguir sus actividades y programar nuevos encuentros. Se puede contactar con ellos a través de Instagram y Facebook, facilitando así la interacción y el crecimiento de la comunidad artística en la región.
La celebración de este centésimo encuentro resalta la pasión de los participantes por el arte y la naturaleza, y subraya la importancia de actividades culturales que fortalezcan los lazos sociales en el territorio. En un momento en que la conexión con la naturaleza es cada vez más valorada, Garabateando se posiciona como una iniciativa clave en la promoción de estas experiencias.
En un entorno como Gipuzkoa, donde la cultura y la naturaleza conviven de manera armoniosa, actividades como la de Garabateando no solo enriquecen la vida local, sino que también atraen a visitantes interesados en el arte y la creatividad. Así, esta agrupación no solamente proporciona un espacio para la expresión artística, sino que también contribuye al turismo cultural de la región.
La evolución de Garabateando desde sus inicios hasta llegar a este encuentro especial refleja el deseo de la comunidad por mantener viva la tradición de pintar al aire libre. Cada sesión no solo se convierte en una oportunidad para crear, sino también para compartir experiencias y conocimientos entre los participantes, fortaleciendo así el sentido de comunidad.
A medida que el grupo sigue creciendo, es de esperar que continúen organizando eventos que no solo celebren el arte, sino que también conecten a las personas con la belleza del entorno natural que les rodea. La próxima cita podría ser una excelente ocasión para que más personas se sumen a esta experiencia única.
En definitiva, el centenario encuentro de Garabateando pone de manifiesto la vitalidad de las iniciativas culturales en Gipuzkoa y el impacto positivo que estas tienen en la comunidad local. Con una mirada hacia el futuro, el grupo promete seguir ofreciendo un espacio para que el arte y la naturaleza se entrelacen de maneras creativas y accesibles.






























































































