El Ayuntamiento de Hondarribia llevó a cabo el pleno ordinario correspondiente al mes de enero el pasado jueves, un encuentro que se extendió por aproximadamente una hora y cuarto. Durante la sesión, se discutieron varios temas relevantes, entre los que destacaron una moción relacionada con las Urgencias Pediátricas del Bidasoa y la intervención de las profesionales del Servicio de Ayuda Domiciliaria. Además, se aceptó la renuncia como concejal de Koldo Rodríguez, de EH Bildu.
Tania Conejero, en representación de UPB, instó al Ayuntamiento a no permanecer en silencio ante la situación de la sanidad en la comarca. «Nuestros hijos se merecen una sanidad segura, cercana y digna. Lo que votáis hoy no es un papel, es la tranquilidad de las familias y la salud de los niños», expresó Conejero. Resaltó que más de nueve meses han pasado sin la atención de urgencias pediátricas en el Hospital Comarcal, lo que obliga a las familias a desplazarse a Donostia cada vez que un niño presenta síntomas graves.
La representante de UPB criticó la promesa de que el cierre de las urgencias hospitalarias se vería compensado por una mejora en la atención primaria pediátrica, afirmando que la realidad actual muestra una disminución en la disponibilidad de pediatras y un aumento en la cantidad de niños sin asignación. «Todo esto genera una confusión y pone en riesgo a las familias», argumentó, señalando que más de 20.000 menores en la comarca se han visto afectados por la falta de este servicio esencial.
En consecuencia, UPB solicitó la reapertura inmediata de las urgencias pediátricas en el Hospital del Bidasoa y urged al Gobierno Vasco a implementar medidas urgentes para garantizar la correcta asignación de pediatras a la población infantil. La moción fue aprobada con el apoyo de Abotsanitz, EH Bildu y el PSE-EE, mientras que EAJ-PNV se abstuvo.
Aitzol Arroyo, de Abotsanitz, calificó la situación de «inaceptable» y afirmó que a pesar de las movilizaciones, las promesas de Osakidetza para mejorar la atención sanitaria no se han concretado. En su discurso, Gonzalo Carrión, de EAJ-PNV, subrayó que aunque comparten las preocupaciones sobre la situación, el Ayuntamiento no puede resolver directamente un problema que afecta a todo el sistema sanitario.
Por su parte, Garoa Lekuona, de EH Bildu, recordó una manifestación significativa realizada en mayo de 2025 en respuesta a los problemas de sanidad en la comarca, destacando que, aunque parecía haber un plan de Osakidetza, su implementación ha sido deficiente y ha afectado gravemente a los ciudadanos.
Además de la moción sobre las urgencias pediátricas, se abordó en el pleno la nueva ordenanza de terrazas. Esta propuesta fue aprobada con el apoyo de Abotsanitz y EH Bildu, mientras que PSE-EE votó en contra y EAJ-PNV se abstuvo. La teniente de alcalde, Estitxu Urtizberea, recordó los esfuerzos realizados para alcanzar un consenso entre hosteleros y ciudadanos, resaltando que la legislación ha sido un proceso complejo debido a las diferencias de opinión entre los distintos grupos.
Carrión, de EAJ-PNV, expresó su descontento con la falta de adaptación de la nueva ordenanza a las necesidades específicas de distintas áreas de la ciudad, cuestionando si realmente se había buscado un consenso eficaz. Desde el PSE-EE, Iosu Alvarez corroboró la importancia de un marco normativo que permita la convivencia entre la hostelería y el uso del espacio público, pero también criticó la falta de reconocimiento del impacto que tiene la hostelería en Hondarribia.
En el cierre del pleno, Urtizberea defendió el trabajo realizado, indicando que se han mantenido múltiples encuentros con diferentes colectivos y que se han realizado cambios significativos en la propuesta inicial. Este encuentro sienta las bases para el futuro de la sanidad y la hostelería en la comarca, resaltando la necesidad de un diálogo constructivo y proactivo que beneficie a todos los ciudadanos.




























































































