Al finalizar la primera vuelta de la competición, el Irudek Bidasoa Irun se encontraba en una situación destacada, ya que era el único equipo de la parte alta de la tabla que no había perdido puntos contra rivales situados en las posiciones inferiores. Durante ese periodo, los irundarras lograron acumular victorias frente a los equipos de la segunda mitad de la clasificación, mientras que cedieron puntos ante conjuntos como el Barça, Granollers, Logroño y Torrelavega, además de un empate con Ademar.
Sin embargo, tras haber disputado cuatro jornadas de la segunda vuelta, los de Alex Mozas sufrieron su primera derrota ante un equipo de la zona baja. Esta caída ocurrió en la primera jornada, cuando cayeron 33-30 en Ciudad Real, y posteriormente, en un encuentro celebrado en Artaleku, perdieron 26-27 ante el Nava, un equipo que hasta ese momento solo había logrado una victoria frente a Logroño.
En el contexto de la clasificación, el Granollers se mantiene en segundo lugar con 28 puntos, seguido por Logroño con 27 puntos y Torrelavega con 26 puntos. Por su parte, el Bidasoa Irun se encuentra en quinta posición, acumulando 25 puntos. Las derrotas sufridas recientemente han afectado a la moral y al rendimiento del equipo, que había comenzado la temporada con grandes expectativas.
La falta de algunos jugadores claves como Rodrigo Salinas, Iñaki Peciña, Matheus da Silva y Xavi Tuà, además de la carga física acumulada tras su encuentro tres días antes contra el Kiel, fueron factores que jugaron en contra del Bidasoa en el partido contra el Nava. Alex Mozas reconoció que el cansancio impactó significativamente en el rendimiento del equipo, indicando que «nos costó mucho entrar en el partido» y que «estuvimos espesos». No obstante, también destacó la actuación de su portero, Leo Maciel, que fue decisivo para mantener al equipo en el juego durante la primera parte.
A pesar de la decepción por la derrota, Mozas expresó su orgullo por el esfuerzo de los jugadores: «no tengo nada que reprochar al equipo, que lo intentó todo». Sin embargo, la derrota ha dejado una huella en la clasificación, ya que el segundo puesto se aleja, aunque Logroño también perdió en su enfrentamiento contra el Alicante, lo que ha mantenido cierta expectación en la lucha por los primeros lugares.
Con esta situación, el Bidasoa se prepara para enfrentar su próximo desafío el viernes, cuando visiten a un Huesca que ha mostrado un buen rendimiento reciente, habiendo derrotado a equipos como Torrelavega y Ademar. El encuentro está programado para las 20:30, y el Huesca se sitúa un punto por encima de la zona de descenso, lo que añade un componente de urgencia a la contienda. Esta jornada se presenta como una oportunidad para que el Bidasoa recupere la senda de la victoria y mantenga vivas sus aspiraciones en la liga.
La situación actual del equipo de Irun ejemplifica la naturaleza competitiva de la liga, donde los resultados sorpresivos son cada vez más comunes. La lucha por los primeros puestos está muy reñida, y cada partido puede ser crucial para las aspiraciones de los equipos en la parte alta de la tabla. El próximo encuentro no solo será importante para el Bidasoa, sino también para el Huesca, que busca asegurarse su permanencia en la división.




























































































