El balonmano europeo vivió un momento decisivo en enero de 2024, cuando el jugador francés Elohim Prandi igualó el partido de falta ante Suecia con el reloj a cero, lo que llevó a la prórroga en la semifinal del Europeo de 2024. Este tiro, además de ser impresionante, generó debates sobre la interpretación de las reglas del deporte. Sin embargo, años atrás, Nenad Perunicic se coronó con tres faltas directas consecutivas. A pesar de que las dos primeras fueron anuladas, la última fue válida, lo que permitió al Elgorriaga Bidasoa sellar una victoria de 19-20 contra el OM Vitrolles.
Este club francés, que se formó por la fusión de dos entidades en 1989, se convirtió en el primer equipo de Francia en conquistar un trofeo europeo, logrando la Recopa en 1993. Su ambición por alcanzar la Champions, un título que el Olympique de Marsella también ganó ese mismo año, refleja la búsqueda de éxito deportivo. Esta conexión se debe a la influencia de los hermanos Tapie, ya que Jean-Claude estuvo vinculado al balonmano y Bernard es conocido por su papel en el fútbol.
Los partidos entre el Bidasoa y el equipo galo fueron muy intensos. En una ocasión, con el marcador empatado a 19, Perunicic tuvo la oportunidad de marcar un tiro libre con el tiempo agotado. A pesar de que el resultado difícilmente cambiaba, ese día logró convertir tres veces. El 24 de enero de 1995, el equipo, dirigido por Juantxo Villarreal, se impuso en un partido que formaba parte de una liguilla donde también competían grandes equipos como el Dukla de Praga y el THW Kiel.
A solo 150 kilómetros del estadio de Vitrolles, donde Perunicic dejó su huella, el Bidasoa se enfrenta este martes en Montpellier a un equipo que ha sido considerado el sucesor natural del OM Vitrolles. El Montpellier, con un presupuesto de 9,07 millones de euros (3,7 millones destinados a masa salarial), supera casi en cinco veces el presupuesto de dos millones de euros del equipo guipuzcoano. Este crecimiento no sería posible sin la figura destacada de su entrenador, Patrice Canayer.
Canayer ha estado al mando del Montpellier desde 1994 y ha guiado al equipo hacia 14 ligas, 13 Copas y 10 Copas de la Liga, además de conseguir diez Champions entre 2003 y 2018. Su hogar es el palacio de los deportes René Bougnol, ahora llamado FDI Stadium por razones comerciales. Durante su trayectoria, las relaciones entre Irun y Montpellier han sido evidentes, con jugadores como Patrick Cazal, que llegó a Gipuzkoa desde el sur de Francia, y otros como Semir Zuzo y Mladen Bojinovic, que pasaron por Irun antes de unirse a Canayer.
Actualmente, ambos equipos se enfrentarán en el asombroso Grupo I de la Fase Principal de la EHFEL, donde se encuentran otros campeones europeos como Flensburg-Handewitt y THW Kiel. En esta jornada inaugural, el Bidasoa vivirá el desafío de enfrentarse a otro Simonet, ya que después de vencer al Ángel Ximénez Puente Genil, el equipo de Álex Mozas se medirá contra el Montpellier de Diego Simonet, el segundo de la célebre saga argentina.
El equipo de Montpellier, que ha tenido un comienzo complicado en su liga, llega de sufrir un estrecho revés en su visita al Limoges de Jon Azkue, perdiendo 31-30. Actualmente, se sitúa a seis puntos del líder PSG y se encuentra a tres del Montpellier, que ocupa el cuarto puesto. El hecho de que no haya invitaciones para la Champions ha complicado la situación del Montpellier, que el año pasado llegó a la Final Four de Hamburgo en la EHF European League, pero cayó ante el Flensburg.
El Bidasoa y Montpellier llegan a la Main Round con cero puntos, lo que implica que la lucha por el tercer y último billete del grupo está en juego. La plantilla dirigida por Mozas, que viajará por carretera a Montpellier, se encuentra ante un panorama conocido, similar a las eliminatorias de ida y vuelta que enfrentaron en el pasado contra Limoges y Saint-Raphaël.
























































































