El Bidasoa no logró avanzar a la final de la Copa de España tras caer el pasado sábado en semifinales frente al FC Barcelona. El encuentro se disputó en el pabellón insular Rita Hernández de Telde, Gran Canaria, y estuvo marcado por un comienzo intensamente competitivo. El equipo guipuzcoano, aunque mostró determinación, no pudo contener la eficacia del rival, especialmente tras una racha de paradas del portero culé, Emil Nielsen, que desactivó el partido cuando el marcador mostraba 26-23 a favor de los barceloneses.
El Bidasoa comenzó con desventaja, permitiendo al Barça establecer un 4-1 en los primeros minutos. Este inicio desfavorable se debió, en parte, a la defensa 5:1 que implementó el equipo de Álex Mozas, que dejó a los guipuzcoanos en una situación difícil. A pesar de la presión del rival, el Bidasoa se mantuvo en pie y logró acercarse en el marcador, gracias a las intervenciones del portero Leo Maciel y a la efectividad de jugadores como el menor de los Salinas.
Aunque el Bidasoa logró reducir la diferencia a solo dos goles antes del descanso, el Barça presionó y amplió su ventaja justo al finalizar la primera parte, dejando el resultado en 20-16. A lo largo del segundo tiempo, el equipo de Irun mostró mejores minutos, pero la falta de conversión en las superioridades numéricas afectó sus oportunidades de remontar.
Los guipuzcoanos intentaron recortar la desventaja a lo largo del partido, pero la solidez del equipo azulgrana, unida a los errores en ataque del Bidasoa, resultaron decisivos. A pesar de los esfuerzos, el encuentro finalizó con un marcador de 37-31 a favor del Barça. Este resultado obstaculiza el camino del Bidasoa en la competición, pero también sirve de lección para los próximos desafíos en la Liga.
El Bidasoa se prepara ahora para su próximo enfrentamiento en la liga, donde se enfrentará al equipo de Ciudad Real el 20 de enero, buscando recuperar el ritmo y seguir luchando por sus objetivos en la segunda vuelta de la competición. El equipo, que ha enfrentado múltiples desafíos debido a ausencias por lesiones, sigue demostrando su capacidad de resiliencia y compromiso en cada partido.
En cuanto a las categorías inferiores, el Bidasoa también brilló en la Minicopa juvenil, donde logró una victoria convincente sobre su rival de Valladolid al finalizar 30-23. A pesar de comenzar en desventaja, el equipo dirigido por Eñaut Uruñuela mostró una gran defensa y logró superarse en la segunda mitad. En la otra semifinal, el FC Barcelona se impuso al Logroño con un resultado abultado, lo que asegurará un enfrentamiento entre estos equipos en la final.
El Bidasoa, con la mirada en la Liga, no solo busca aprender de este revés en la Copa de España, sino que también espera hacer ajustes tácticos que le permitan competir con éxito en el resto de la temporada. La filosofía de este club, basada en la lucha y el espíritu de equipo, será fundamental para enfrentar los retos venideros.
En resumen, aunque el Bidasoa no ha logrado alcanzar la final, su compromiso y trabajo en equipo son dignos de mención. El próximo encuentro será clave para evaluar la capacidad del equipo para adaptarse y superar las adversidades en esta segunda parte de la liga.




























































































