El Bidasoa se enfrentó al FC Barcelona en un partido de la Liga Asobal que concluyó con un resultado desfavorable de 27-39. El encuentro, celebrado en Artaleku, estuvo marcado por la clara superioridad de los visitantes, quienes establecieron una ventaja significativa antes del descanso.
Desde el inicio, el Barcelona mostró su dominio. Aprovachando las tres pérdidas del equipo local, lograron anotar varios goles rápidamente. En particular, Barrufet, quien regresaba a Artaleku tras su paso por Melsungen, convirtió un penalti que contribuyó a la racha de goles de su equipo. A pesar del intento del entrenador del Bidasoa, Mozas, de detener la avalancha con un tiempo muerto en el minuto 7, el equipo se encontró con un marcador de 3-8 en contra.
La defensa del Bidasoa, que en un principio intentó contener los ataques del Barcelona con una formación 6:0, no logró adaptarse a la estrategia del rival. El equipo culé, liderado por Janc, Makuc y Petar Cikusa, mantuvo un alto nivel de juego, dejando a su adversario sin opciones efectivas de respuesta. La portería, que se esperaba que mejorara en la segunda mitad, apenas pudo detener los disparos rivales, mientras que Emil Nielsen tuvo un rendimiento destacado con un 38% de efectividad antes de ser reemplazado por Hallgrímsson.
A pesar de los esfuerzos del Bidasoa por cambiar el rumbo del partido, la falta de precisión fue evidente. Intentaron implementar una defensa 5:1 y reforzaron el ataque, pero la calidad del juego del Barcelona se mantuvo al alza. Mozas, consciente de la situación, reconoció lo difícil que era competir en tales condiciones, especialmente considerando la diferencia de calidad entre ambos equipos.
Los 1.900 espectadores que llenaron Artaleku apoyaron al equipo local, aplaudiendo incluso ante los errores cometidos por sus jugadores. El ambiente, aunque crítico por la situación del Bidasoa, se tornó festivo con la participación de jóvenes de diversos clubes de Euskal Herria, que disfrutaron de un espectáculo de luces y sonido antes del inicio del partido. En esos momentos, los jugadores del Bidasoa lucieron camisetas en apoyo a Unai Barreto, con el mensaje “eutsi, Unai, zurekin gaude”, creando una conexión emocional con el público presente.
El Bidasoa intentó mantener la competitividad en el partido, registrando un parcial de 4-0 en respuesta a un nuevo gol del Barcelona que marcó el minuto 42. Sin embargo, los detalles positivos fueron insuficientes para cambiar el resultado final. Aunque el equipo guipuzcoano no pudo llevarse la victoria, el esfuerzo de sus jugadores y la conexión con los aficionados dejaron un buen sabor de boca en medio de la derrota.
Con este encuentro, el Bidasoa se prepara para un periodo de descanso de quince días, un tiempo que aprovecharán para recuperar a los jugadores que han estado tocados y abordar la fase final de la temporada con el objetivo de asaltar los puestos europeos en la liga y en la Copa del Rey.
La situación actual del equipo hace que las expectativas sigan siendo altas, y aunque la derrota ante el Barcelona fue un duro golpe, el compromiso y la lucha del Bidasoa son elementos que sus seguidores valoran y que podrán ser determinantes en las próximas jornadas de competición.
































































































