EAJ-PNV ha celebrado recientemente la cuarta edición del Aberri Eguna del Bidasoa en Urruña, un evento que ha subrayado la importancia de esta zona como el «corazón del proyecto de la Patria vasca». Durante la celebración, se destacó la unidad y pluralidad de los vascos, abarcando a comunidades de diferentes regiones como Navarra, Labourd y Gipuzkoa. El acto se enmarcó en un sentimiento de conciencia colectiva que busca fortalecer la identidad vasca.
Pantxoa Bimboire Haritschelhar, presidente del EAJ-PNB de Ipar Euskadi, enfatizó que «la Patria es de todos y todas», invitando a los presentes a celebrar juntos su herencia cultural. Hizo un llamado a convertirse en «agentes de nuestra Patria», instando a utilizar el euskera y a participar en iniciativas del movimiento social para vivir plenamente este sentimiento nacional.
La participación de las nuevas generaciones fue otro de los ejes centrales del evento. Marie Tellechea, representante de EGI, organización juvenil del PNB de Iparralde, defendió la idea de construir «una sociedad más justa». Según ella, la solidaridad se convierte en un valor fundamental en un territorio que produce conocimientos y riqueza de forma conjunta. «Hagamos vivir a nuestro país juntos», enfatizó, recordando que la base democrática, un modelo que enfrenta amenazas, debe ser reafirmada.
El acto también contó con la presencia de miembros del EAJ-PNV de diversas localidades, incluyendo Lesaka, Irún y Hondarribia, quienes coincidieron en la necesidad de un objetivo común. Se reiteró que la Patria que une a los vascos es fundamental para seguir construyendo una Euskadi más libre y una sociedad más armoniosa.
Durante la celebración, se mencionaron figuras históricas vascas que fomentaron la cultura y la identidad del pueblo. El doctorando de la EHU, Rémi Bernis Arrúe, destacó que «el Bidasoa no es una frontera, sino un nexo de unión entre los tres territorios que antaño fueron rivales». Se mencionó también a Mattin Guilbeaut, alcalde de San Juan de Luz a finales del siglo XIX, quien participó en la fundación de Euskalzaleen Biltzarra, así como a Jean de Jaurgain, quien en 1892 dibujó el primer Zazpak-Bat. Estas figuras son recordadas como pioneras que contribuyeron a dar vida a la identidad vasca.
La Copa del Rey, cuya próxima edición se celebrará el 20 de enero, también fue un tema presente entre los asistentes, quienes ven en este torneo una oportunidad para unir a la comunidad a través del deporte. La celebración del Aberri Eguna del Bidasoa y la relevancia de eventos como la Copa del Rey reflejan el deseo de los vascos por mantener viva su cultura y su identidad en un mundo que constantemente cambia.
En resumen, el Aberri Eguna del Bidasoa ha sido un evento que no solo celebra la identidad vasca, sino que también se convierte en un punto de encuentro para la reflexión sobre el futuro de la Patria. Con el compromiso de jóvenes y mayores, se busca continuar construyendo un espacio donde la diversidad y la unidad se entrelazan, reafirmando el papel del Gobierno Vasco en la promoción de estas iniciativas. Así, el Bidasoa no solo se erige como un símbolo de unión, sino que también representa un legado cultural que se sigue alimentando día a día.



























































































