Los servicios de emergencias han intensificado la búsqueda de Maykel, un hombre de 33 años de Irun, quien desapareció en el río Bidasoa tras intentar evadir a la Policía, según información del departamento vasco de Seguridad. Los acontecimientos se desarrollaron en la madrugada del pasado domingo, cuando el individuo se lanzó al agua tras ser sorprendido por agentes de la Ertzaintza en un intento de robo.
La situación se desencadenó a las 01.34 horas en Irun, específicamente en una gasolinera situada en Behobia. Un avisador alertó a la Ertzaintza sobre dos hombres que estaban manipulando la máquina de monedas que activa el túnel de autolavado. Cuando las autoridades llegaron al lugar, los sospechosos intentaron huir, y en medio de la confusión, uno de ellos, Maykel, saltó al río, desapareciendo en sus aguas.
Desde el momento de la desaparición, se activaron numerosos recursos de búsqueda en la zona, pero hasta el momento no se ha logrado localizar al desaparecido. Las labores de búsqueda continúan, con el objetivo de encontrar a Maykel en el área donde se produjo el incidente.
El acompañante de Maykel, un amigo de 31 años, fue arrestado inicialmente, pero posteriormente fue puesto en libertad por el juzgado de guardia de Irun, donde se le acusó de un delito de robo con fuerza en grado de tentativa. Este individuo también enfrentaba cargos por posesión de sustancias prohibidas, ya que se le encontraron 100 gramos de hachís en el momento de su detención.
La familia de Maykel ha podido reconstruir los acontecimientos previos a su desaparición, revelando que ambos amigos habían estado de fiesta antes de intentar forzar la máquina de monedas en la gasolinera. Tras un trayecto en taxi a un local de Behobia, decidieron asaltar la máquina en busca de dinero. Una mujer que fue testigo del hecho alertó a la Policía, lo que llevó a la intervención de varias patrullas. En medio del acoso policial, Maykel, en un acto impulsivo, se lanzó al río.
La búsqueda de Maykel ha trascendido a la comunidad irundarra, donde sus familiares y amigos esperan con ansias tener noticias sobre su paradero. El suceso ha generado preocupación entre los vecinos y ha resaltado la importancia de la seguridad en la zona, además de poner de manifiesto los riesgos que pueden derivarse de actos delictivos impulsivos.
A medida que la búsqueda continúa, las autoridades han instado a la población a colaborar en la localización de Maykel. La situación también ha abierto el debate sobre la prevención del delito y la necesidad de implementar medidas más eficaces para abordar este tipo de comportamientos, que no solo ponen en riesgo a los involucrados, sino también a la comunidad en general.































































































