El Bidasoa comenzó la segunda vuelta de la Liga Asobal con una derrota en Ciudad Real, donde perdió 33-30 ante el equipo local, el Caserío. A pesar de que el partido se desarrolló el martes, el conjunto guipuzcoano no logró encontrar su ritmo, evidenciando problemas tanto en ataque como en defensa a lo largo del encuentro.
El Bidasoa ocupaba la sexta posición en la tabla al comenzar este partido, tras haber terminado la primera vuelta con un desempeño irregular, donde solo consiguió un punto frente a los cinco equipos que le preceden. Este resultado le obligará a replantear su estrategia si desea conseguir una clasificación para competiciones europeas en el futuro.
El equipo solo pudo disfrutar de dos breves ventajas en el marcador, lo que demuestra la nula superioridad del Bidasoa en el terreno de juego. En los primeros 30 minutos, la defensa no se mostró sólida, permitiendo que el Caserío anotara con facilidad y cerrando la primera mitad con un marcador de 16-14 en contra.
Durante el encuentro, las lesiones de Iñaki Peciña y Matheus Francisco da Silva impactaron notablemente en el rendimiento del equipo. La falta de confianza en la defensa generó que el Bidasoa no lograra establecer un ataque coherente y efectivo, mostrando solo destellos de habilidad a través de jugadores como Mielczarski y González, quienes no pudieron cargar con el peso ofensivo del partido.
El técnico Álex Mozas intentó diversificar su estrategia al comenzar el partido con un ataque de siete jugadores. Sin embargo, el equipo no logró replicar el éxito que había obtenido en partidos anteriores. La defensa, que fue incapaz de mantener la presión adecuada, permitió que el Caserío generara repetidos ataques, lo que resultó en seis lanzamientos de siete metros concedidos, una estadística que subraya las fallas defensivas del Bidasoa.
La primera mitad del partido fue marcada por errores tanto del Bidasoa como del Caserío, aunque los locales demostraron mayor efectividad en los momentos cruciales. Un dato notable es que el Bidasoa no anotó durante los últimos cuatro minutos y medio de la primera parte, con un parcial de 2-0 para el rival.
Al inicio de la segunda parte, el Bidasoa continuó sufriendo, concediendo dos lanzamientos desde los siete metros en un minuto y medio. A pesar de algunos intentos por remontar, el equipo no logró recortar la diferencia en el marcador. En varias ocasiones, el equipo guipuzcoano estuvo en una situación favorable pero falló en la definición.
Con una diferencia que llegó a ser de siete goles en un momento del partido, el Bidasoa mostró una leve reacción hacia el final, con un parcial de 0-3 que acercó el marcador a 32-29. Sin embargo, este esfuerzo llegó demasiado tarde para cambiar el rumbo del encuentro.
La situación se torna preocupante para el Bidasoa, que ahora deberá concentrarse en su próximo partido que se disputará en Artaleku el viernes, donde se enfrentará al Ángel Ximénez Puente Genil. Este encuentro será fundamental para que el equipo recupere la confianza y vuelva a la senda de la victoria después de casi dos meses sin jugar en casa.
Para el Bidasoa, es esencial volver a establecer un juego sólido en defensa y mejorar su efectividad en ataque. La próxima cita será clave para determinar si pueden revertir su situación en la clasificación y mantener vivas sus aspiraciones de disputar competiciones internacionales en el futuro.
































































































