En una jornada destacada para el balonmano vasco, los tres equipos de la máxima categoría han logrado regresar a casa con victorias. El sábado fue una fecha clave, ya que cada uno de ellos se enfrentó a sus respectivos rivales en encuentros de Liga lejana.
Bidasoa-Irun se impuso al Abanca Ademar en un emocionante partido disputado en León, concluyendo con un marcador de 28-30. Este triunfo aleja a los locales de la lucha por las plazas europeas, tras haber acumulado dos derrotas consecutivas. Aunque el equipo leonés mostró una mejoría en la segunda mitad, su falta de eficacia ofensiva, especialmente dependiente de los hermanos Pérez Arce, resultó crucial.
Desde el inicio, Bidasoa-Irun controló el partido gracias a una sólida defensa y un rendimiento destacado del portero, que frustró los intentos de un ataque adversario que mostraba imprecisiones. A pesar de un comienzo complicado, donde Ademar logró empatar en los momentos finales del encuentro, el equipo irundarra logró llevarse los dos puntos gracias a un gol decisivo de Mielczarski, rompiendo así una racha de resultados negativos frente a este rival.
En otro escenario, Super Amara Bera Bera se enfrentó al KH7 BM Granollers y resultó victorioso con un claro 18-29. Este partido fue esencial para que el equipo donostiarra recuperara confianza. Su rendimiento fue sólido y mostró una gran fortaleza tanto en defensa como en ataque, manteniendo el control del marcador durante todo el encuentro. La portera Prades se destacó en la primera mitad, acumulando numerosas paradas que contribuyeron a la ventaja de su equipo al descanso (9-14).
El inicio de la segunda mitad fue vital para Bera Bera, que logró un parcial de 1-6, lo que prácticamente sentenció el partido. Las jugadoras se mostraron concentradas y minimizaron las pérdidas de balón, lo que les permitió mantener la ventaja ante un Granollers que no encontró respuestas en la defensa vasca. Erauskin y Arroyo también contribuyeron con goles en momentos clave, reflejando la capacidad del equipo para adaptarse y ejecutar jugadas efectivas.
Por último, el Replasa Beti-Onak también celebró una victoria al vencer al Morvedre con un ajustado 23-26. A pesar de un comienzo titubeante, en el que las locales lograron una ventaja de cuatro goles al descanso (14-10), las navarras no se dieron por vencidas. Un parcial de 0-4 al inicio de la segunda mitad permitió a Beti-Onak empatar y, posteriormente, tomar la delantera, manteniendo el control hasta el final del partido. Micaela Joana Casasola fue la máxima goleadora del encuentro, lo que propició un cierre de jornada exitoso para el balonmano vasco.
Con estos resultados, el balonmano en Gipuzkoa continúa mostrando su fortaleza y competitividad en la Liga. Los tres equipos vascos no solo logran importantes puntos, sino que también refuerzan su moral y cohesionan su juego, lo que podría ser clave para futuras jornadas en la temporada.




























































































