La agencia Bidasoa activa ha dirigido su atención este año hacia la mejora de la eficiencia energética en el tejido empresarial de la región. Impulsada por los Ayuntamientos de Irun y Hondarribia, esta iniciativa ha finalizado un proyecto que ha permitido a un total de nueve empresas locales evaluar su consumo energético. A través de este programa, se les ha proporcionado asesoramiento especializado y se ha elaborado una hoja de ruta orientada a reducir costos y fomentar un modelo empresarial más sostenible.
Este esfuerzo se enmarca dentro del convenio establecido entre Bidasoa activa y el Departamento de Sostenibilidad de la Diputación Foral de Gipuzkoa, alineándose con las acciones previstas para el año 2025. Entre las empresas participantes se encuentran diversos establecimientos de sectores variados, como el Hotel Alcázar, Parking Jaizubia, Hotel Obispo, Tatapas, Mendilore, Paperki, Café Irun, Heladería Valenciana e Indart3D. Todas estas entidades han recibido un diagnóstico energético individualizado, complementado con un plan de recomendaciones ajustadas a sus actividades específicas.
Según explican desde la agencia, el objetivo es que cada empresa pueda “tomar decisiones con información precisa y orientada a su caso concreto”, lo que fomentará un ahorro tangible a corto y medio plazo. El trabajo realizado ha culminado en un informe técnico detallado y en fichas de seguimiento en formato Excel, que permitirán a las empresas llevar un control autónomo de su comportamiento energético. Estas herramientas han sido diseñadas para facilitar el seguimiento, permitiendo a los usuarios introducir datos de consumo y costes energéticos para evaluar su evolución y verificar si se están cumpliendo los objetivos establecidos.
La presidenta de Bidasoa activa, Nuria Alzaga, ha subrayado la importancia de estos programas, indicando que son “clave para acompañar a nuestras empresas en el camino hacia una mayor competitividad”. Alzaga argumenta que estas iniciativas no solo reducen consumos y costes, sino que también promueven “un avance firme en sostenibilidad y responsabilidad ambiental”. Asimismo, la vicepresidenta, Estitxu Urtizberea, también ha enfatizado que la eficiencia energética no se limita a un asunto medioambiental, sino que representa una oportunidad estratégica para las empresas, especialmente en un contexto de incertidumbre energética como el actual.
Además del análisis inicial, este proyecto incluye un componente adicional muy valorado por las empresas, el cual es el acompañamiento técnico adicional tras el diagnóstico. La consultora Ekitermik, encargada de ofrecer asesoría, estará disponible para resolver dudas y proporcionar formación especializada cuando se requiera. En este sentido, se podrán abordar temas como la interpretación de la facturación energética, el impulso a la movilidad eléctrica o la gestión de ayudas del Ente Vasco de la Energía (EVE). Este seguimiento asegura que las empresas puedan avanzar sin perderse en la complejidad técnica del sector.
Desde Bidasoa activa se pone de relieve que la transición energética debe considerarse una oportunidad, en lugar de un obstáculo. La finalidad es modernizar los procesos, controlar gastos y fortalecer la posición de las empresas en la comarca frente a los desafíos energéticos y ambientales que se vislumbran en los próximos años. De este modo, se espera que las iniciativas puestas en marcha no solo repercutan en la eficiencia económica de estas empresas, sino que también contribuyan al desarrollo sostenible de toda la región.





























































































