La actriz Elisa Mouliaá, quien ha interpuesto una denuncia contra Íñigo Errejón, ha decidido empezar a cobrar por sus apariciones en medios de comunicación relacionadas con su caso. Según ha explicado, esta medida es parte de una estrategia legal diseñada por sus abogados, que busca no solo su protección, sino también ayudar a otras mujeres que se encuentren en situaciones similares.
Mouliaá, que ha compartido sus vivencias en el programa ‘Espejo Público’, ha manifestado que cada vez que se expone públicamente, sufre consecuencias negativas en su vida personal y profesional. «Yo esto no lo he elegido, yo tengo mi vida, cada vez que me expongo pierdo», señaló. Desde que hizo público su caso, la actriz no ha participado en ningún casting, y considera que es justo solicitar una compensación que le permita costear ayuda psicológica y legal, así como apoyar a otras denunciantes que han vivido experiencias similares, incluyendo a una nueva mujer que ha acusado de violación al exlíder de Más Madrid.
En su intervención, Mouliaá ha expresado que su presencia en los platós de televisión ha sido principalmente para «desmentir los bulos» que circulan sobre su situación. La actriz ha relatado cómo la presión de múltiples denuncias ha afectado su vida, enfatizando que «todo explotó» debido a la magnitud del escándalo. «Yo tengo mi vida y esto me perjudica», lamentó.
Una lucha por la justicia
La actriz ha denunciado también el «hate» que recibe por parte de los medios, que sugieren que busca lucrarse con su caso. En respuesta a estas acusaciones, ha afirmado que toda la cantidad recibida por sus intervenciones ha sido donada, particularmente el 8 de marzo, ante notario. «Estoy aquí luchando por una causa justa y solidaria y lo estoy haciendo por las mujeres», subrayó, haciendo hincapié en que su objetivo no es aprovecharse de la situación, sino visibilizar el sufrimiento de muchas otras.
Además, Mouliaá ha compartido su opinión sobre la reciente denuncia que ha recibido Errejón, indicando que, a su juicio, la experiencia de esta mujer es aún más grave que la suya. Según su relato, existió una relación de dependencia y poder que incrementó la vulnerabilidad de la víctima. «Había momentos de luna de miel, eres la mujer de mi vida, luego te pido la geolocalización, te violo, te humillo», describió Mouliaá, resaltando la manipulación que sufrió la nueva denunciante mientras Errejón mantenía otra relación. «Se jactaba ante el juez de tener este tipo de amantes», añadió Mouliaá con visible emoción.
Con lágrimas en los ojos, la actriz ha instado a otras mujeres que enfrentan situaciones similares a no sentir la obligación de hacer públicas sus denuncias. «Que todo el mundo lo haga de forma anónima», recomendó, reconociendo la dificultad y el riesgo que implica dar la cara en un contexto tan hostil.
Este caso ha puesto de relieve la lucha de muchas mujeres que se atreven a alzar la voz en contra de la violencia de género, un tema que sigue siendo un reto en la sociedad actual. La valentía de Mouliaá y otras denunciantes no solo busca justicia personal, sino que también aspira a construir un espacio más seguro y solidario para todas las mujeres en el ámbito social y legal.

































































































