El pasado jueves, 12 de febrero, el Obispo de la Diócesis, Don Sebastián Chico Martínez, se reunió con el Equipo de Pastoral del Trabajo, dirigido por su delegado, D. Bartolomé Mateos Moreno. Esta cita tuvo lugar en el obispado con el objetivo de tratar los temas centrales de la actividad del presente curso.
Durante el encuentro, que se había programado con antelación, también participaron D. Pedro Montesinos Moya, consiliario de la Pastoral del Trabajo, además de otros miembros del equipo, como D.ª Mariola Medina Criado, Francisco Cruz Lendínez y Carlos Pinilla Ruiz. La reunión comenzó con una oración a la Virgen María, en la que se recordó con gratitud a todos los militantes obreros cristianos que han trabajado en el compromiso evangelizador en el ámbito laboral. En particular, se recordó al anterior delegado, D. Antonio Ugarte, quien dedicó 31 años a impulsar la Pastoral del Trabajo desde la publicación de la referencia fundamental “La Pastoral Obrera de toda la Iglesia”.
Un aspecto destacado del encuentro fue el recuerdo de los 12 trabajadores fallecidos en accidente laboral durante el año en curso. Estos trágicos sucesos han generado una profunda reflexión en la sociedad, subrayando la necesidad de acompañar a sus familias en momentos tan dolorosos y reafirmando el compromiso de la Iglesia con la defensa de la vida y la dignidad en el trabajo.
Asimismo, la reunión abordó la difícil situación que atraviesa el mundo laboral, especialmente para los sectores más vulnerables, como las trabajadoras del hogar, los temporeros y aquellos que enfrentan el desempleo. En este contexto, el obispo manifestó su intención de convocar a las organizaciones que forman parte de la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente (ITD), con el propósito de fortalecer la coordinación y motivar a los grupos involucrados a seguir trabajando de manera conjunta y comprometida.
Durante el diálogo, se hizo referencia a un pasaje evangélico en el que Jesús aconseja a sus discípulos sobre cómo pescar, lo que llevó al obispo a animar a “remar mar adentro” y a presentar la Pastoral en diversas parroquias y arciprestazgos para aumentar su visibilidad y generar un mayor involucramiento. Además, se propuso promover la Juventud Obrera Cristiana (JOC), enfatizando la importancia de mantener la esperanza y perseverar en el servicio al mundo obrero.
La formación continua de los agentes de pastoral y las comunidades cristianas fue otro punto clave del encuentro. Se destacó que la Doctrina Social de la Iglesia debe ser más que un anuncio inicial; tiene que ser conocida, estudiada y aplicada en la vida cotidiana. A pesar de ser un recurso valioso para abordar la realidad social y laboral desde una perspectiva evangélica, sigue siendo en gran medida desconocida.
El encuentro concluyó con la reafirmación del compromiso de situar el mundo del trabajo en el centro de la vida y misión de la Iglesia diocesana. Esto se traduce en un acompañamiento a los trabajadores, especialmente a los más vulnerables, como una expresión concreta del amor preferencial por los pobres y del mensaje esperanzador del Evangelio.
Pastoral Obrera Jaén





























































































