Enviar dinero a un amigo que ha cubierto la cuenta de un almuerzo o a un compañero que ha pagado un regalo se ha convertido en una práctica habitual. Con solo unos toques en el móvil, es posible realizar un Bizum y hacer que el destinatario reciba el dinero en cuestión de segundos. Este sistema es rápido y gratuito para los usuarios, lo que sorprende que algunas entidades bancarias estén dispuestas a ofrecer incentivos de hasta cientos de euros por activarlo.
Este fenómeno no se limita a un mero atractivo comercial. En los últimos meses, varias instituciones han intensificado sus esfuerzos por atraer nuevos clientes, y la activación de Bizum se ha convertido en un requisito clave para acceder a sus ofertas. Bancos como Openbank, Banco Sabadell, BBVA, Kutxabank y CaixaBank están ofreciendo recompensas que pueden llegar a ser muy atractivas al abrir una cuenta, domiciliar ingresos y activar este popular método de pago.
A pesar de que esto pueda parecer contradictorio, el motivo detrás de la oferta de incentivos por un servicio que en principio no tiene coste radica en la importancia que Bizum tiene para la relación entre el banco y el cliente. Desde su lanzamiento en 2016, este sistema ha crecido de manera notable, alcanzando más de 30 millones de usuarios en España y Andorra en menos de una década, lo que representa cerca del 60% de la población.
Sin embargo, el valor real de Bizum para las entidades financieras no reside solo en las transferencias entre particulares. La clave está en que este servicio solo puede estar activado en una única entidad a la vez. Esto implica que al optar por activar Bizum en un banco, el usuario está eligiendo esa entidad como su cuenta principal, la que utilizará para sus transacciones cotidianas.
Para las entidades bancarias, conseguir que un cliente active su cuenta principal con ellos aumenta la posibilidad de que este también utilice otros servicios, tales como tarjetas de crédito, préstamos o inversiones. Desde esta perspectiva, el incentivo ofrecido por activar Bizum no se considera un gasto, sino una inversión estratégica para fidelizar al cliente y asegurar ingresos a largo plazo.
Las ofertas actuales de diversas entidades ejemplifican esta estrategia. Por ejemplo, Openbank está ofreciendo 200 euros a quienes abran una cuenta, activen Bizum y domicilien dos recibos mensuales. Por su parte, Sabadell puede llegar a ofrecer hasta 400 euros si se domicilia la nómina y se utiliza el servicio. BBVA combina varios incentivos que pueden sumar hasta 760 euros en total al incluir el uso de Bizum, tarjetas y domiciliaciones.
La estrategia bancaria también mira hacia el futuro, ya que aunque actualmente la mayoría de las transacciones se realizan entre particulares, cada vez son más los comercios en línea que aceptan Bizum como método de pago. Existe la posibilidad de que en un futuro este sistema también se implemente en comercios físicos, lo que podría permitir a las entidades cobrar comisiones similares a las que ya reciben por las transacciones con tarjetas en supermercados y tiendas.
Este cambio en la manera de captar clientes refleja la evolución del sector bancario. Antes, bastaba con ofrecer un tipo de interés atractivo para atraer depósitos, pero tras la reciente subida de tipos iniciada por el Banco Central Europeo en 2022, muchas entidades comenzaron a remunerar cuentas corrientes con porcentajes cercanos al 2% o 3%. Sin embargo, con el tiempo se constató que muchos clientes abrían cuentas solo para aprovechar esta remuneración sin utilizar otros servicios ofrecidos por el banco.
Por este motivo, las promociones actuales incorporan cada vez más requisitos, como la domiciliación de nóminas, el uso de tarjetas y la activación de Bizum. De este modo, el incentivo económico ofrecido no es simplemente un regalo para el cliente, sino una forma de asegurar su fidelidad y actividad financiera diaria para el banco.






























































































