Xabier Zaldua se prepara para un emocionante desafío el próximo sábado en Tolosa, donde competirá por 4.000 euros frente al aizkolari navarro Ibai Soroa, en un enfrentamiento que consistirá en diez kanaerdikos y cuatro oinbikos. A sus 48 años, el aizkolari de Zumarraga afirma estar en un estado físico óptimo y listo para la competencia, que comenzará a las 18:00 horas.
Esta apuesta fue acordada el 21 de diciembre, como una forma de despedir un año exitoso para Zaldua, quien este 2025 logró, por primera vez, el tercer puesto en el Campeonato de Gipuzkoa y llegó a la final del Campeonato de Euskal Herria de primera división. En su trayectoria, ha participado en doce apuestas de diferentes modalidades, además de haber ganado tres veces el campeonato de pentatlón vasco en los años 2018, 2019 y 2020.
Sobre su estado físico, Zaldua comentó: «Diría que mejor que nunca, pero tampoco me voy a pasar. Todos los entrenamientos han ido bien, y eso ha hecho que me encuentre muy bien.» Su preparación ha sido cuidada, aunque asegura que ha cambiado su forma de descansar. Con la ayuda de su hijo de 17 años en la preparación de la madera, ha optado por un enfoque menos laborioso que en el pasado, cuando él mismo se encargaba de todo.
En cuanto a su rival, Ibai Soroa, Zaldua menciona que este es un aizkolari que está en ascenso y que sabe cómo manejar el hacha: «Soroa es un aizkolari que viene subiendo. No maltrata el hacha ni la madera. Va a ser un rival duro», añade. La apuesta es significativa, no solo por el premio en juego, sino también por la experiencia que ambos aportan al evento.
El formato de la competencia incluye un trabajo equivalente a 20 kanaerdikos, lo que refleja la creciente exigencia en las apuestas modernas. Zaldua también opina sobre la dificultad que enfrentan los jóvenes aizkolaris al asumir desafíos, mencionando que hay un temor a perder que puede frenar su participación en este deporte tradicional.
«Para que los herri kirolak sigan vivos, las apuestas tienen que continuar», destaca Zaldua, quien defiende el valor de estos desafíos en el contexto del deporte rural. Reconoce que el concepto de apuesta puede estar mal visto, pero enfatiza la importancia del desafío para la cultura y el desarrollo de los deportes locales.
La elección de la madera también ha generado expectativas. Zaldua ha traído dos camiones de madera desde Francia y espera que la competencia se realice con un material adecuado que permita disfrutar del espectáculo: «Una apuesta bonita sería con madera normal, que se vea el físico, la técnica y la preparación de cada uno», concluye.
Con la mirada puesta en el futuro, Zaldua espera que esta apuesta sea un gran espectáculo que mantenga viva la conversación sobre los herri kirolak. Tras el evento, su intención es descansar y luego prepararse para el duatlón y otros campeonatos en la próxima temporada, mostrando su compromiso continuo con el deporte que tanto ama.

































































































