Unai Laso se prepara para afrontar una nueva final del Campeonato de Parejas, donde formará equipo con Jon Ander Albisu para enfrentarse a Jokin Altuna y Joseba Ezkurdia. Este encuentro, programado para el 20 de enero a las 17:00 horas, tiene un significado especial para Laso, quien recuerda el campeonato del 2020 que se les escapó. «El de 2020 nos lo arrebataron», comenta, dejando entrever la carga emocional que lleva consigo.
Los pelotaris reconocen que enfrentar a Altuna y Ezkurdia será un desafío considerable. Según Laso, «esperamos una final muy dura». Resalta que su rivalidad es intensa y que únicamente lograran superarles si juegan a un nivel excepcional. «Forman una pareja muy incómoda y trataremos de atraerlos a nuestro juego», añade, destacando que caer en el juego de sus oponentes podría complicarles la partida.
El Navarra Arena, donde se celebrará la final, es un frontón de grandes dimensiones que tradicionalmente favorece a los pelotaris experimentados. Sin embargo, Laso se muestra cauteloso, recordando que en ocasiones anteriores no han logrado salir victoriosos en este tipo de recintos. «Hemos disputado tres partidos aquí y hemos estado muy a gusto», confiesa, aunque no se fía de las ventajas que pueda ofrecer el lugar.
En su carrera, Laso ha tenido que superar importantes adversidades, incluida una lesión que le mantuvo alejado de la competición durante seis meses. «Estar disfrutando en la cancha, prácticamente sin dolores, es algo para tener en cuenta», señala. Su preparación ha sido intensa, y se siente satisfecho por haber logrado llegar a la final a pesar de las dificultades enfrentadas.
El pelotari también menciona la importancia de su equipo, que incluye a su preparador físico y psicólogos, quienes han sido fundamentales en su recuperación. «Tengo un equipo maravilloso y estoy rodeado de los mejores», afirma, reconociendo que su entorno juega un papel crucial en su bienestar tanto físico como mental.
La relación con Jon Ander Albisu, su compañero en esta campaña, ha sido otro factor positivo. «Desde el principio, dijimos que nos merecíamos otro campeonato juntos», sostiene. La conexión entre ambos ha crecido y se sienten motivados por la posibilidad de alcanzar el éxito en esta nueva oportunidad.
Sin embargo, Laso refleja también la presión que conlleva ser considerados favoritos. «Llevamos con esa vitola desde que comenzamos el Parejas», expresa, aunque reconoce que estar en esa posición puede ser tanto un honor como una carga. «Es algo que hay que valorar y a la vez gestionar», puntualiza.
La final del Campeonato de Parejas no solo representa un enfrentamiento deportivo, sino también una oportunidad para reivindicar el esfuerzo y la dedicación que ambos jugadores han puesto en su preparación. «El objetivo ahora mismo es la txapela», concluye Laso, dejando claro que su meta final es la victoria, pero disfrutando del proceso y del juego es lo que realmente importa.
Así, la próxima cita en el Anoeta será un momento clave para Laso y Albisu, que buscarán dejar atrás las espinas del pasado y demostrar que son capaces de alcanzar la gloria en el mundo de la pelota.































































































