Una delegación de la FIFA ha realizado una visita al Estadio de Anoeta este viernes, en el contexto de su evaluación para el Mundial de 2030. El estadio de Donostia forma parte de la candidatura preliminar, habiendo pasado satisfactoriamente la revisión de la Federación Internacional a finales de 2024. Sin embargo, la competencia con otros estadios en ciudades como Valencia y Vigo pone en riesgo su inclusión en la lista definitiva que la FIFA dará a conocer a finales de este año.
La reunión forma parte de un proceso habitual, donde la comitiva busca confirmar que los compromisos asumidos en 2024 están avanzando correctamente. No obstante, el presidente de la RFEF, Rafael Louzán, ha señalado que existe oposición por parte de algunos vecinos locales, marcando un punto de tensión en la candidatura de Donostia.
En abril de 2025, varias asociaciones vecinales enviaron un comunicado a la FIFA en el que expresaban sus preocupaciones, alegando que la celebración del Mundial podría deteriorar las condiciones de vida en la comunidad. Louzán mencionó también que hay inquietudes sobre la capacidad del estadio, que no alcanza las 40.000 localidades, aunque se han presentado proyectos de reforma que buscan solucionar este aspecto.
El Gobierno municipal, encabezado por el alcalde Jon Insausti, respondió en un plazo de 48 horas a las inquietudes del presidente de la RFEF, afirmando que aceptarán la sede que la FIFA elija, ya sea Donostia o cualquier otra ciudad. Esta postura refleja un enfoque pragmático por parte del Ayuntamiento ante la situación.
La visita de la FIFA forma parte de una gira más amplia que comenzó en Barcelona, donde se consideran sedes como el Camp Nou y el RCDE Stadium. La delegación continuó su recorrido por Zaragoza, Madrid y otras ciudades, antes de desplazarse a Portugal, donde se evaluarán más instalaciones para el Mundial.
En la actualidad, de las once sedes propuestas inicialmente, solo quedan nueve en la carrera, entre las que se encuentran Anoeta, Camp Nou, y otros estadios emblemáticos. Un aspecto a definir en los próximos meses será la cantidad de sedes que se seleccionarán finalmente para el evento, un tema relevante dado que en el Mundial de 2022 se redujo el número de estadios de 23 a 16.
Donostia mantiene algunas posibilidades de ser sede del Mundial 2030 gracias a su historia en grandes eventos deportivos y su infraestructura, que es valorada positivamente por la FIFA. Sin embargo, el análisis realizado en diciembre de 2024 reveló que, aunque el estadio podría albergar hasta cuartos de final, la ciudad presenta desafíos significativos en cuanto a conexiones de transporte y alojamiento disponible.
En relación con el Estadio de Anoeta, se contempla una reforma que aumentará su capacidad en casi 2.000 espectadores. Esta modificación es crucial, ya que debe realizarse antes del evento y está programada para el verano, cuando el campo no esté en uso. No obstante, este proyecto ha sufrido retrasos, al igual que otros trabajos de renovación que quedaron pendientes desde la reforma más amplia de 2019.
Además, aunque la actualización del anillo superior del estadio es considerada menos compleja, su finalización es vital para cumplir los requisitos de la FIFA. Los representantes de la candidatura han expresado su confianza en que este proceso se realice de manera eficiente, siguiendo las expectativas de la organización internacional.
A medida que se acerca la selección final de las sedes, la atención estará centrada en cómo se resolverán estos desafíos, no solo para Anoeta, sino para todas las ciudades involucradas en la carrera por ser parte del Mundial 2030. La valoración de la FIFA será determinante para definir qué ciudades finalmente serán elegidas, y Donostia deberá demostrar que puede superar las dificultades planteadas para mantener su candidatura viva.
































































































