La jornada final del Tour Down Under suponía un cierre tranquilo para Jay Vine, quien contaba con una ventaja considerable de más de un minuto. Sin embargo, la naturaleza australiana se interpuso de forma inesperada, interrumpiendo el evento de manera sorprendente. Durante la etapa final, dos canguros cruzaron la ruta, lo que desató un caos en medio del pelotón de ciclistas.
El momento crítico se produjo cuando el grupo circulaba a aproximadamente 50 kilómetros por hora. La colisión impactó especialmente a Vine, quien se vio involucrado directamente en el accidente. «Dos canguros se cruzaron en el pelotón cuando íbamos a 50 km/h y acabé chocando con ellos», comentó el ciclista tras finalizar la prueba, aún recuperándose de la adrenalina que le había proporcionado la victoria.
A pesar de que el incidente inicialmente quedó como una anécdota, la situación se tornó seria después de la carrera. Vine comenzó a experimentar un dolor intenso en su mano izquierda, lo que llevó a los médicos de su equipo, UAE, a realizarle una revisión minuciosa. El diagnóstico reveló una fractura significativa en el escafoides de dicha mano, lo que requirió una intervención quirúrgica urgente.
Adrian Rotunno, médico del equipo, explicó que «después de la carrera, Jay nos informó de que tenía algo de dolor en su muñeca tras su caída en la última etapa. Tras las revisiones médicas, encontramos que sufrió una importante fractura en el escafoides de su mano izquierda, y fue operado con éxito este martes por la mañana». Ahora, el ciclista deberá centrarse en su recuperación y rehabilitación.
Este inusual incidente ha generado una serie de reacciones entre los aficionados y expertos del ciclismo, quienes se han mostrado sorprendidos por cómo un encuentro con la fauna local podría afectar el desenlace de una competición tan importante. A pesar del contratiempo, Jay Vine logró asegurar su victoria en la general, lo que añade un matiz aún más extraordinario a su triunfo en esta edición del Tour Down Under.
El ciclista, que se ha destacado por su habilidad y coraje, ahora enfrentará un período de inactividad mientras se somete a su recuperación. Este incidente no solo reafirma los desafíos que enfrentan los deportistas en su camino hacia la victoria, sino que también pone en relieve la imprevisibilidad de la naturaleza, que puede alterar incluso los eventos más controlados.
Vine, a pesar de este contratiempo, se mantiene optimista y espera regresar a la competición una vez que complete su proceso de rehabilitación. La comunidad ciclista seguirá de cerca su recuperación, celebrando su valentía y determinación, así como su notable desempeño en el Tour Down Under.






























































































