Trinity Rodman ha tomado la delantera en el mundo del fútbol femenino al convertirse en la futbolista mejor remunerada del planeta. La joven, hija del reconocido jugador de la NBA Dennis Rodman, ha renovado su contrato con el Washington Spirit, estableciendo un nuevo récord salarial que supera los 1,7 millones de euros.
Según informó Mike Senkowski, el agente de Rodman, esta cifra la sitúa no solo como la más alta dentro de la National Women’s Soccer League (NWSL), sino a nivel global. A sus 23 años, la atacante logró la medalla de oro con la selección estadounidense en los recientes Juegos Olímpicos de París.
La dueña del Spirit, Michele Kang, describió a Rodman como una «jugadora generacional» que representa el futuro del fútbol femenino y del propio club. El contrato, que se extenderá hasta 2028, marca un hito importante en la carrera de la futbolista.
Antes de esta renovación, Aitana Bonmatí era reconocida como la futbolista mejor pagada, con un salario cercano al millón de euros. Sin embargo, Rodman ha establecido nuevas expectativas en términos de remuneración, lo que ha llevado a una discusión sobre el valor del talento en el deporte femenino.
El caso de Rodman ha sentado un precedente en la NWSL. Hasta ahora, el club contaba con un límite salarial de aproximadamente 3 millones de euros para toda su plantilla, lo que complicaba la retención de talentos. En 2025, la liga implementó una nueva normativa que permite a los equipos exceder este límite en cerca de un millón de euros para asegurar la permanencia de jugadoras clave, un cambio que ha beneficiado a Rodman como pionera en este aspecto.
Rodman expresó su satisfacción con su decisión de seguir en Washington: «He hecho del DMV (área metropolitana de Washington) mi hogar y del Spirit mi familia. Estoy orgullosa de lo que hemos construido desde mi temporada de rookie y me emociona el rumbo que está tomando este club». La futbolista debutó en el Spirit en 2021, donde rápidamente destacó, siendo seleccionada como mejor novata y figurando en el once ideal de la liga.
En un aspecto más personal, Trinity Rodman ha hablado de su relación con su famoso padre, el exjugador de los Chicago Bulls. A pesar de compartir lazos de sangre, ha afirmado que no mantiene contacto con él, describiéndolo como «un ser humano extremadamente egoísta». En el podcast «Call Her Daddy», Rodman destacó las dificultades que ha enfrentado debido a la personalidad de su padre.
La historia de Rodman no solo resalta su talento y dedicación, sino que también refleja un cambio cultural en el ámbito del deporte femenino. Con su nuevo contrato, se espera que inspire a futuras generaciones de futbolistas a buscar su lugar y reconocimiento en un deporte que, aunque ha avanzado, aún tiene un largo camino por recorrer en términos de igualdad salarial y valoración de las mujeres en el deporte.






























































































