El futbolista japonés Take Kubo ha comenzado a ejercitarse junto a sus compañeros de equipo, marcando un importante avance en su recuperación tras la grave lesión que sufrió hace dos meses durante un partido contra el Barcelona. Esta contusión, que afectó a su musculatura, dejó en silencio el estadio Anoeta en un momento en que su equipo había tomado la delantera en el marcador.
Kubo tiene la intención de regresar al terreno de juego en el próximo partido de Liga contra el Levante. Su meta principal es estar en óptimas condiciones para la final de la Copa, programada en Sevilla contra el Atlético de Madrid.
A pesar de su deseo de volver, el camino no será fácil. Durante su ausencia, el equipo ha demostrado un rendimiento sólido, destacando la aparición de jóvenes como Pablo Marín y la recuperación de Ander Barrenetxea, quien ha recibido la convocatoria para representar a la selección española en un futuro cercano.
La lesión de Kubo se produjo tras un periodo de alta exigencia física bajo la dirección de Matarazzo, quien ha mostrado plena confianza en su talento. Este apoyo podría beneficiarlo ahora, ya que el entrenador lo considera una pieza clave en el esquema del equipo, lo que aumenta las posibilidades de que ocupe un lugar en el once inicial para la final, un evento significativo en su trayectoria profesional.
En un encuentro reciente con la prensa, Matarazzo reveló que el club había autorizado a Kubo a unirse a la concentración de la selección japonesa, que se enfrentará a equipos de Gran Bretaña como Escocia e Inglaterra. Sin embargo, finalmente, el jugador decidió permanecer en Zubieta para continuar su preparación.































































































