La final de la Copa del Rey se aproxima y la emoción entre los aficionados es palpable. Solo quedan 2.227 entradas disponibles para esta esperada cita, programada para el 18 de abril. En los primeros tres días de venta, se han vendido ya un total de 20.463 de las 22.690 entradas asignadas a los socios de la Real Sociedad, con cinco días más de comercialización antes de que cierre este domingo.
En un desglose más detallado, el lunes se adquirieron 2.685 entradas, el martes la cifra alcanzó las 10.190 y el miércoles se vendieron 7.588 localidades. Los beneficiados en el sorteo que aún no han tenido la oportunidad de comprar podrán hacerlo durante el resto de la semana, hasta el cierre del plazo. Esta iniciativa ha generado gran expectación entre los socios.
Los abonados con una antigüedad de más de 25 años tienen la opción de adquirir entradas en cualquier momento. El martes, se habilitó la compra para aquellos con números de referencia que van del 6.752 al 11.238, mientras que el miércoles fue el turno de quienes poseen números entre el 1 y el 3.873. A partir de ahora, todos los abonados afortunados en el sorteo tendrán la posibilidad de adquirir su entrada para La Cartuja en los próximos días.
El club ha compartido la información a través de sus canales oficiales, destacando el entusiasmo de los socios que han adquirido sus entradas. Con este alto volumen de ventas, la demanda parece estar superando las expectativas iniciales, lo que subraya el interés por este evento deportivo clave. La afición está lista para disfrutar de una jornada inolvidable en el campo.
La Real Sociedad se prepara para una gran fiesta del fútbol, donde la afición jugará un papel crucial. La cercanía de la fecha y la intensa actividad en la venta de entradas no hacen más que aumentar la euforia alrededor del equipo. Este evento representa no solo una oportunidad para celebrar el deporte, sino también para fortalecer los lazos entre el club y sus seguidores.
Con la final a la vista, la ciudad se alista para recibir a un gran número de aficionados que viajarán para vivir esta experiencia única. La respuesta a la venta de entradas es un claro reflejo de la pasión que despierta la Copa del Rey en Gipuzkoa y más allá. La afición espera con ansias el pitido inicial, dispuesta a llenar las gradas y animar a su equipo en cada instante del partido.




























































































