El Sanse ha conseguido un destacado triunfo este lunes al vencer 0-2 al Cádiz en el estadio Nuevo Mirandilla, mostrando un dominio claro a lo largo del encuentro. Con esta victoria, el filial de la Real Sociedad suma su tercera victoria consecutiva y se sitúa en la décimo tercera posición con 34 puntos, a solo uno del equipo gaditano, y con un margen de cinco puntos sobre las posiciones de descenso.
El equipo, dirigido por Gaizka Garitano, estuvo cerca de adelantarse en los primeros compases del encuentro, pero un gol del defensa Jorge Moreno fue anulado tras consulta con el VAR debido a una falta previa (m.3). En el minuto 19, Moreno volvió a intentarlo, esta vez con un disparo que fue detenido por el guardameta internacional sub-21 Fraga.
A partir de ese momento, el Cádiz comenzó a ceder terreno ante los guipuzcoanos, lo que provocó el descontento de la afición local, que mostró su frustración ante la escasa asistencia en las gradas. Ya en el minuto 34, una notable jugada del renovado Job Ochieng culminó con un tiro de Tomás Carbonell que se estrelló en el larguero, y en los minutos finales del primer tiempo, el Cádiz tuvo dificultades para mantener su portería a cero ante el ataque dinámico de la Real B.
La segunda mitad comenzó con el Sanse mostrando su intención de incrementar el marcador, y en menos de diez minutos, Mikel Rodríguez volvió a tocar la madera con un potente chut. Fue en el minuto 71 cuando Ochieng logró abrir el marcador con un gol, tras recibir un pase del lateral Balda y regatear a Caicedo para superar al portero Aznar.
La afición cadista, que apenas llenaba el estadio, expresó su enfado con los jugadores de su equipo, exclamando “saquen al Cádiz B”. A pesar de los intentos del Cádiz por reaccionar, el Sanse controló el encuentro y cerca del final, Astiazaran anotó el segundo gol (m.91), asegurando así un triunfo fundamental para el filial realista que sigue ascendiendo en la clasificación.
Este partido se convierte en un claro indicador del buen momento que atraviesa el Sanse, que, tras una racha de cuatro partidos sin perder, parece ir cogiendo impulso en la categoría. La capacidad del equipo para gestionar situaciones complicadas y su efectividad en el ataque presagian un futuro prometedor en la competición.






























































































