La formación ciclista Laboral Kutxa-Euskadi continúa cosechando éxitos en su paso por El Salvador. Este equipo, que ha mostrado un rendimiento excepcional en el presente año, ha celebrado recientemente dos victorias significativas, reafirmando su posición como uno de los equipos más destacados en la región centroamericana.
El pasado domingo, la ciclista Yuliia Biriukova se alzó con el triunfo en el Grand Prix El Salvador, y esta vez, fue Paula Patiño quien se coronó vencedora del Tour de El Salvador. La victoria de Patiño se suma a los logros del equipo, consolidando su estatus en el ámbito internacional.
“Estoy muy contenta de poder brindar esta victoria al Laboral Kutxa-Euskadi. Todo el equipo ha realizado un gran trabajo, manteniendo la línea de las pruebas anteriores. Solo nos quedaban dos oportunidades y queríamos aprovecharlas al máximo”, comentó la ganadora tras su hazaña en el podio.
Paula Patiño logró su triunfo en el Grand Prix Longitudinal del Norte, donde se enfrentó a la competidora Francesca Hall (Roland) en un emocionante duelo. La prueba, que abarcó un recorrido de 100 kilómetros, presentó un desafío considerable con más de 2.000 metros de desnivel acumulado. Patiño destacó que el terreno, con subidas largas y pendientes elevadas, era propicio para su estilo de carrera.
La deportista colombiana expresó su satisfacción al empezar esta nueva etapa con su equipo. “Es ilusionante empezar así en mi nuevo equipo; me siento muy feliz y bien acogida aquí”, compartió emocionada Patiño tras su victoria.
El equipo Laboral Kutxa-Euskadi ha mostrado un dominio notable en las competiciones celebradas en tierras salvadoreñas. La última victoria de Patiño se suma al éxito de Yuliia Biriukova y a las cuatro etapas que el equipo conquistó en el Tour de El Salvador la semana pasada. Este periodo ha sido realmente fructífero para el equipo morado.
Con estos recientes logros, la formación vasca espera continuar su racha de éxitos en la próxima competición, el Grand Prix de Oriente, que se llevará a cabo el miércoles. Este evento representa la última oportunidad de brillar en suelo salvadoreño para el equipo, prometiendo una celebración ininterrumpida del ciclismo en la región.






























































































